Magura V5: un dron naval ucraniano para la destrucción de buques de guerra
El vehículo marítimo no tripulado (UAV) Magura V5 es un buque de superficie no tripulado (USV) multipropósito utilizado en misiones costeras y en aguas abiertas. Este sistema está diseñado para misiones de vigilancia, patrullaje y ataque a objetivos que requieren alta maniobrabilidad y la capacidad de operar remotamente desde bases. El vehículo es compacto y de baja altura, lo que reduce su señal de radar y visual. Puede transportar explosivos u otros módulos de carga útil, según la misión. Se controla remotamente a través de canales seguros, con elementos de autonomía para ajustes de rumbo en tiempo real. Su diseño está pensado para las duras condiciones del Mar Negro, incluyendo olas y posibles interferencias en las comunicaciones.
La producción se organiza con materiales de fabricación nacional, lo que permite una producción mensual de varias docenas de unidades. El dron se integra en sistemas navales, donde complementa los medios tradicionales para ampliar el área de control. Su aplicación abarca escenarios que van desde el reconocimiento hasta la intervención directa, priorizando la eficiencia con recursos limitados. El sistema se posiciona como una herramienta para misiones donde la precisión en la aproximación y un tiempo de respuesta mínimo ante situaciones cambiantes son esenciales.
historia
El desarrollo del Magura V5 comenzó en 2022 en la industria de defensa ucraniana, cuando especialistas de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa contactaron con fabricantes privados para crear un dron de superficie para operaciones en el Mar Negro. Esta decisión se tomó tras analizar la experiencia con los primeros prototipos de drones navales, que reveló deficiencias en alcance y resistencia a la intemperie. Un equipo de ingenieros de la empresa estatal SpetsTechnoExport basó su trabajo en generaciones anteriores, conocidas como V1 a V4, que se probaron en campos de pruebas para perfeccionar los principios básicos de la navegación autónoma. En noviembre de ese año, el gobierno anunció el proyecto, destacando su potencial para misiones a distancias de hasta 800 kilómetros. La financiación provino parcialmente de la plataforma United24, que recaudó fondos para la producción de las primeras treinta unidades, aunque las cantidades exactas no se hicieron públicas.
Las primeras pruebas en tierra se llevaron a cabo en el invierno de 2022, con la hidrodinámica y los sistemas de comunicación del casco probados en condiciones de tormenta simuladas. En la primavera de 2023, se realizaron pruebas en el mar en el Mar Negro, donde el dispositivo demostró estabilidad en olas de hasta dos metros de altura. Esto permitió ajustar la propulsión de los chorros de agua para aumentar la velocidad sin comprometer la maniobrabilidad. En julio, el dispositivo se presentó en la feria internacional IDEF de Estambul, donde se presentó como una unidad de combate completamente funcional capaz de transportar hasta trescientos kilogramos de explosivos. En el stand de SpetsTechnoExport, Ivan Sybiryakov, gerente del centro de sistemas no tripulados, destacó la naturaleza multifuncional de la plataforma, que podría equiparse con sensores de reconocimiento o módulos de detección de minas. Este evento atrajo la atención de socios extranjeros, aunque los contratos de suministro permanecieron cerrados.
En agosto de 2023, CNN publicó un video que documentaba la transición del prototipo al modelo de producción, incluyendo imágenes del lanzamiento y la adquisición de objetivos. Para entonces, la producción se había acelerado, con componentes clave ubicados en fábricas ucranianas para minimizar la dependencia de suministros importados. Ese otoño, los primeros lotes se entregaron a unidades de reconocimiento para su evaluación sobre el terreno, donde los operadores observaron la simplicidad de la interfaz de control basada en tableta. Para diciembre de 2023, se habían implementado mejoras en la navegación, añadiendo sensores inerciales para operar sin señales satelitales en zonas con interferencias.
En 2024, el proyecto se expandió, integrando el Magura V5 en operaciones de grupo, con múltiples aeronaves trabajando juntas para saturar un área. Febrero se convirtió en un mes clave, ya que el sistema se sometió a pruebas de combate, demostrando su fiabilidad en condiciones reales. Ese verano, se introdujo una versión con misiles R-73 modificados, conocida como SeeDragon, para el combate aire-aire, ampliando así su alcance de misión. Esta decisión se tomó tras un análisis de las amenazas de helicópteros y aeronaves de vuelo rasante. Para septiembre, la producción alcanzó un máximo de cincuenta unidades mensuales, con planes de crecimiento impulsados por la inversión europea. En noviembre de 2024, el comandante del grupo de operadores, con indicativo "Decimotercero", concedió una entrevista en la que reveló detalles de las tácticas, incluyendo el uso de señuelos para distraer a las fuerzas enemigas.
Para 2025, el Magura V5 se había convertido en una familia, con la introducción del V6P para misiones de patrulla y el V7 con un motor diésel de 270 caballos. Estas variantes se probaron en primavera, con el objetivo de aumentar su alcance e integrar ametralladoras o misiles AIM-9. La producción se estabilizó, priorizando el mantenimiento en campo. Los desarrolladores continuaron colaborando con el ejército, teniendo en cuenta los comentarios sobre la resistencia al agua salada y a la corrosión. Para diciembre de 2025, el sistema contaba con cientos de unidades en servicio, con planes de exportación a países con desafíos marítimos similares. El enfoque general mantuvo el principio de modularidad, que permite adaptar la plataforma básica a nuevas amenazas sin una revisión completa.
Diseño y especificaciones
El Magura V5 cuenta con un casco compacto de fibra de carbono en forma de V, que le proporciona un perfil bajo de tan solo medio metro y reduce la señal de radar. La embarcación mide cinco metros y medio de eslora, un metro y medio de manga y un calado de tan solo cuarenta centímetros, lo que le permite maniobrar en aguas poco profundas y resguardarse de las olas. El casco está dividido en compartimentos para proteger la electrónica de inundaciones, con escotillas selladas para acceder a baterías y sensores. Los materiales son resistentes al agua salada y cuentan con un revestimiento anticorrosivo, lo que prolonga su vida útil a varios meses.
La propulsión se realiza mediante chorros de agua eléctricos alimentados por baterías de iones de litio, lo que garantiza un funcionamiento silencioso y una mínima firma térmica. Dos motores proporcionan una velocidad de crucero de cuarenta kilómetros por hora, con la capacidad de acelerar hasta ochenta kilómetros por hora en ráfagas cortas. Esto permite a la embarcación acercarse rápidamente a un objetivo o evadir su detección. La proa está equipada con dos cámaras de visión diurna y nocturna, con transmisión de vídeo en tiempo real a través de una red en malla o satélite. El sistema de navegación incluye GNSS para un posicionamiento preciso, sensores inerciales para una mayor autonomía en entornos con interferencias y reconocimiento visual para la orientación final.
La carga útil se aloja en el compartimento central y contiene entre 250 y 320 kilogramos de explosivos para misiones de ataque. Las versiones de reconocimiento están equipadas con sensores hidroacústicos para la detección de minas o radares para patrullas. Para la defensa aérea, se pueden integrar dos misiles SeeDragon basados en el R-73, con un alcance de hasta 40 kilómetros. El control se realiza desde una estación terrestre del tamaño de un portátil, donde el operador ajusta el rumbo mediante un canal seguro y redundante. El dron puede operar en enjambre, donde un dron transmite una señal a los demás, ampliando así el alcance de la comunicación.
El transporte se simplifica gracias a su diseño desmontable, donde el casco cabe en un contenedor de camión. El montaje tarda aproximadamente una hora, con un mínimo de herramientas. La versión V5 incluye estabilizadores para olas de hasta tres metros, lo que aumenta la estabilidad durante las tormentas. La electrónica está protegida contra pulsos electromagnéticos y el software permite la actualización remota de los algoritmos de navegación. El peso total con carga no supera una tonelada, lo que facilita la botadura desde plataformas móviles como barcos o muelles. Las pruebas han confirmado su funcionamiento a temperaturas que oscilan entre -10 y +30 grados Celsius, con especial atención a la fiabilidad en agua salada.
características técnicas
- Rango: 800 km
- Alcance máximo: 833 km.
- Peso de la cabeza nuclear: 200-320 kg
- Velocidad de crucero: 40 km / h
- Velocidad máxima: 78 km / h
- Tiempo de trabajo: hasta 3 días
- Longitud: m 5.5
- Ancho: 1.5 m
- Proyecto: 0.4 m
- Peso: menos de 1000 kg
- Precio: 250-300 mil dólares
- Motor: chorro de agua eléctrico
- Navegación: GNSS, inercial, visual
aplicación en el combate
El Magura V5 entró en servicio a finales de 2023, cuando los primeros lotes se utilizaron para lanzamientos de entrenamiento en el Mar Negro. Los operadores del Grupo 13 practicaron tácticas de aproximación al objetivo, centrándose en lanzamientos en grupo para sobrecargar los sistemas de detección. El primer uso en combate se registró en mayo de 2023, cuando tres aeronaves atacaron un buque de reconocimiento de la clase Ivan Khurs a cientos de kilómetros de la costa. Esto demostró la capacidad del dron para navegar en aguas abiertas sin perder contacto.
En febrero de 2024, se emplearon varias unidades para atacar la corbeta Ivanovets cerca de la bahía de Donuzlav. Se llevó a cabo una operación similar contra el buque de desembarco Caesar Kunikov, de la clase Ropucha. Para marzo de ese año, el sistema se había integrado en las patrullas regulares, donde se combinó con el reconocimiento aéreo para refinar las coordenadas. Los operadores observaron que el aterrizaje a baja altura permitía que el sistema se ocultara tras las olas, lo que dificultaba la interceptación.
En el verano de 2024, los Magura V5 se desplegaron en ataques combinados en el estrecho de Kerch, donde los señuelos proporcionaban distracción mientras las unidades principales realizaban las detonaciones. Para septiembre, los drones se utilizaron en misiones de búsqueda de minas, donde sus sensores les permitían escanear las aguas sin poner en riesgo a las tripulaciones.
En 2025, el uso del sistema se amplió para incluir objetivos aéreos. En mayo, una versión equipada con misiles SeeDragon intentó atacar dos aviones de combate. Esto ocurrió cerca del cabo Tarkhankut, donde una cámara termográfica registró la aproximación y el lanzamiento. En junio, se empleó una táctica similar contra helicópteros Ka-27 y Mi-8. Los operadores destacaron que el modo enjambre con señuelos permite penetrar las defensas, con el lanzamiento simultáneo de hasta seis misiles.
Para noviembre de 2025, los Magura V5 participaban en operaciones de seguridad naval, patrullando los accesos a los puertos. Las pérdidas se compensaron con la producción, y las tácticas evolucionaron hacia el uso de trayectorias falsas para el ocultamiento. Los datos sobre resultados precisos permanecieron clasificados, pero la retroalimentación de los operadores confirmó su papel en la vigilancia de las aguas.
El Magura V5 se ha convertido en parte integral del arsenal naval, ofreciendo capacidades para misiones de mediano alcance dentro de las limitaciones de fabricación. La plataforma permite misiones de vigilancia e intervención, integrándose en sistemas comunes. El desarrollo futuro se centra en mejorar la autonomía y las opciones de armamento.












