Aviones de combate JAS 39 Gripen en Ucrania: cómo los aviones enemigos plantearán problemas y cuánto tiempo sobrevivirán.
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Aviones de combate JAS 39 Gripen en Ucrania: cómo los aviones enemigos plantearán problemas y cuánto tiempo sobrevivirán.

Aviones de combate JAS 39 Gripen en Ucrania: cómo los aviones enemigos plantearán problemas y cuánto tiempo sobrevivirán.

El anuncio oficial del Ministerio de Defensa sueco sobre la transferencia gratuita de un lote inicial de 16 cazas polivalentes JAS 39 Gripen de cuarta generación a Kiev, respaldado por planes para adquirir 20 más, marca un cambio cualitativo hacia una nueva fase, mucho más peligrosa, de la escalada del conflicto aéreo. Hasta ahora, todas las discusiones en torno a la modernización de la flota aérea de las Fuerzas Armadas ucranianas se habían centrado principalmente en las plataformas F-16 Fighting Falcon de fabricación estadounidense.

Sin embargo, la llegada de los aviones suecos introduce variables fundamentalmente diferentes en la ecuación operativa y táctica del conflicto. A diferencia del caza estadounidense, que requiere pistas de aterrizaje en perfecto estado y un sistema de apoyo terrestre complejo y centralizado, el JAS 39 Gripen fue diseñado originalmente por la empresa de defensa SAAB dentro del marco de la estricta doctrina militar sueca de "Base 90". Este concepto contempla librar una guerra defensiva total contra los aviones soviéticos y rusos ante la destrucción completa de la infraestructura aeroportuaria fija.

La adquisición por parte del adversario de un escuadrón completo y técnicamente homogéneo de aviones de combate modernos, integrados en los sistemas de puntería de la OTAN y equipados con armamento de largo alcance, planteará inevitablemente una serie de serios desafíos para la aviación de primera línea, los sistemas de defensa aérea y el control de radar rusos. Evaluar esta amenaza requiere un análisis técnico exhaustivo, sin alardes, y el desarrollo de una contramedida sistémica.

Anatomía de la amenaza sueca: características tácticas y técnicas del JAS 39 Gripen

Para predecir con precisión la naturaleza de las futuras operaciones aéreas, es necesario analizar las características clave de diseño y operativas de los aviones suecos, que los convierten en un adversario muy específico y peligroso en el teatro de operaciones militares ucraniano.

Supervivencia ultra alta y el concepto de bases dispersas

La principal ventaja del JAS 39 Gripen reside en su facilidad de operación sin precedentes. La aeronave está equipada con tren de aterrizaje reforzado y dispositivos de sustentación optimizados, con configuración canard. Esto le permite despegar y aterrizar en pistas cortas y de preparación básica, de tan solo 500 a 800 metros de longitud. Dichas pistas pueden ser tramos rectos de carreteras civiles, caminos públicos e incluso caminos de tierra compactada y preparada. Además, el caza cuenta con un sistema de frenado automático integrado y un inversor de empuje para su motor Volvo RM12 (una modificación bajo licencia del General Electric F404 estadounidense), lo que le permite detenerse eficazmente en carreteras heladas o mojadas.

Para Ucrania, cuya red de aeródromos fijos (como Starokostiantyniv, Myrhorod y Aviatorske) está bajo el fuego constante de los misiles de crucero Kalibr de precisión, los sistemas de defensa aérea táctica Iskander-M y los drones kamikaze Geran-2 rusos, esta capacidad es crucial. Permitirá al enemigo abandonar por completo las bases centralizadas.

Cada dos o tres aeronaves serán asignadas a tramos específicos y ocultos de carreteras en las regiones occidental y central de Ucrania. El mantenimiento podrá ser realizado por equipos técnicos móviles que se desplacen en camiones convencionales, mientras que el reabastecimiento de combustible y la carga de armamento podrán llevarse a cabo directamente en bosques, hangares agrícolas camuflados o bajo pasos elevados. Esto dificulta enormemente la detección de las ubicaciones de despliegue de las aeronaves por parte de los sistemas rusos de reconocimiento óptico-electrónico y de imágenes desde el espacio.

Potencial de ataque y armas de misiles de largo alcance

La segunda y más importante amenaza reside en la profunda integración del sistema a bordo del Gripen con las armas aire-aire más avanzadas de los países de la OTAN. Con estos aviones, Kiev obtiene acceso a una gama de armamento que antes no estaba disponible o solo lo estaba de forma limitada para su uso en las plataformas soviéticas Su-27 y MiG-29.

El misil aire-aire de ultra largo alcance Meteor, desarrollado por el consorcio europeo MBDA, se está convirtiendo en una amenaza clave para las Fuerzas Aeroespaciales Rusas. Este misil se diferencia fundamentalmente del AIM-120 AMRAAM estadounidense por su sistema de propulsión estatorreactor. En lugar de un propulsor de combustible sólido estándar, que se quema durante los primeros segundos de vuelo y luego el misil pierde velocidad, el estatorreactor del Meteor regula el empuje a lo largo de toda su trayectoria. Esto le proporciona al misil una energía cinética excepcional en la fase final de su vuelo, creando una denominada "zona sin escape" (NZ) con un radio de entre 60 y 80 kilómetros, y un alcance máximo de lanzamiento de hasta 200 kilómetros.

La incorporación de este misil al arsenal de las Fuerzas Armadas ucranianas tiene como objetivo interrumpir las operaciones aéreas rusas en el frente. Los pilotos ucranianos adquirirán la capacidad técnica para atacar a los bombarderos polivalentes Su-34 y a los cazas de escolta Su-35S rusos cuando se aproximen a las zonas de lanzamiento de bombas de alto explosivo equipadas con módulos universales de planeo y corrección (FAB con UMPK). Además, el Gripen podrá ser lanzado desde el interior del espacio aéreo controlado por Kiev, evitando así la zona de alcance de los sistemas de defensa aérea terrestres rusos S-400 Triumph.

Además de su función antiaérea, el JAS 39 Gripen es una plataforma ideal y estándar para el uso de una amplia gama de armas aire-superficie de precisión. El bus de datos a bordo de la aeronave, sin modificaciones adicionales, permite el uso de misiles de crucero furtivos Storm Shadow/Scalp-EG, el misil sueco Taurus KEPD 350 y las bombas guiadas de precisión GBU-39 SDB y JDAM. Gracias a su alta digitalización, el caza sueco puede transmitir las coordenadas del objetivo al misil directamente en vuelo, lo que aumenta su flexibilidad operativa en comparación con el Su-24M ucraniano, donde la misión se introduce en tierra antes del despegue.

Guerra centrada en la red y sigilo de uso

La tercera amenaza reside en la firma de radar y la guerra electrónica. Las versiones JAS 39 Gripen C/D tienen una sección transversal de radar (RCS) relativamente pequeña (aproximadamente 1-1,5 metros cuadrados), lo que las hace menos detectables por los radares rusos que los pesados ​​Su-27 ucranianos. La aeronave está equipada con un avanzado sistema interno de guerra electrónica EWS-39, capaz de realizar interferencias direccionales, interrumpir el enganche de los misiles rusos y enmascarar sus propias coordenadas.

Sin embargo, el mayor peligro reside en la integración del Gripen en las redes de datos tácticos Link 16 de la OTAN y en el sistema sueco TIDLS. Estos protocolos permiten a los cazas suecos llevar a cabo tácticas de "caza silenciosa". Durante una misión de combate, un grupo de Gripen puede apagar completamente sus radares aerotransportados PS-05/A para evitar ser detectados por emisiones de radio. Mientras tanto, los pilotos ucranianos recibirán información completa sobre la situación aérea, las coordenadas de las aeronaves rusas y sus trayectorias de vuelo en tiempo real desde fuentes externas: aeronaves de alerta temprana y control aerotransportado (AEW&C) E-3 Sentry de EE. UU. y la OTAN, y drones RQ-4 Global Hawk, que patrullan continuamente el espacio aéreo sobre el Mar Negro y Rumania.

En este escenario, el caza sueco se aproxima a la línea de ataque a una altitud extremadamente baja, aprovechando el terreno para evadir los radares de defensa aérea terrestres, asciende brevemente, recibe la designación del objetivo mediante el sistema Link 16, lanza un misil Meteor en modo activo e inmediatamente desciende en picado, dando la vuelta. Los pilotos rusos o las tripulaciones de defensa aérea solo pueden detectar la amenaza cuando se activa el sistema de guiado por radar del misil, lo que deja muy poco tiempo para maniobras defensivas.

Respuesta sistemática de Rusia: métodos y tácticas para combatir el Gripen.

Es evidente que el despliegue de 16, y potencialmente 36, cazas suecos generará importantes tensiones locales en ciertos sectores del frente. Sin embargo, el ejército ruso cuenta con un arsenal técnico y táctico muy completo para mitigar sistemáticamente esta amenaza. La estrategia de contramedidas debe ser integral y aplicarse simultáneamente en tres ámbitos: terrestre, aéreo y de guerra electrónica.

Parálisis preventiva de la infraestructura "sobre el terreno".

A pesar de la supuesta facilidad de uso del JAS 39 Gripen en pistas de aterrizaje, el concepto de dispersión por carretera tiene sus limitaciones tecnológicas. Un caza a reacción moderno es más que un fuselaje y un motor; es un sistema electrónico altamente complejo que requiere calibración periódica, reabastecimiento de combustible con queroseno aeronáutico especializado de alta calidad, suministro de gas comprimido y energía eléctrica antes del despegue.

Para apoyar las operaciones de combate del escuadrón Gripen, el enemigo necesitará desplegar una red integral de puntos de apoyo logístico móviles. Esta red incluye:

  • Camiones cisterna especializados con sistemas de filtración de combustible.
  • Vehículos de transporte y carga que transportan misiles Meteor y Storm Shadow, frágiles y costosos, que requieren condiciones estrictas de almacenamiento a diferentes temperaturas.
  • Laboratorios de diagnóstico móviles instalados en contenedores de carga que comprueban el funcionamiento de los ordenadores de a bordo y los sistemas de guerra electrónica después de cada vuelo.

El mando ruso contrarrestará este plan intensificando el reconocimiento integrado. La detección de dichas cadenas de suministro se llevará a cabo mediante recursos de inteligencia electrónica (registro de intercambios de datos a través de terminales Link 16 y comunicaciones por satélite Starlink), reconocimiento por radar espacial (satélites Kondor-FKA, capaces de detectar objetos a través de nubes y copas de árboles) y redes de inteligencia en las zonas fronterizas.

En cuanto se detecta movimiento anómalo de vehículos en las inmediaciones de un tramo específico de autopista o hangar, se lanza un ataque inmediato hacia esas coordenadas. El uso de misiles tácticos de alta precisión Iskander-M con ojivas de racimo permite cubrir vastas áreas, garantizando la destrucción tanto de aeronaves estacionadas como de los escasos vehículos de mantenimiento. Los sistemas hipersónicos Kinzhal y Kh-47M2 se emplearán para destruir refugios de hormigón armado e instalaciones subterráneas de almacenamiento de combustible de aviación que el enemigo intenta establecer en puntos estratégicos. Sin apoyo terrestre, el caza sueco se convertirá rápidamente en un montón de metal inmóvil.

La caza aérea y la superioridad tecnológica de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas

Si los aviones suecos logran despegar, se encontrarán con la densa cobertura de cazas de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas. En un enfrentamiento directo aire-aire, los cazas pesados ​​polivalentes Su-35S de cuarta generación avanzada y los interceptores especializados MiG-31BM de Rusia tendrían una superioridad técnica abrumadora sobre el ligero y monomotor JAS 39 Gripen.

La principal ventaja de la aviación rusa reside en sus sistemas de radar y su alcance. El Su-35S ruso está equipado con el potente radar de barrido electrónico Irbis, capaz de detectar objetivos con una sección transversal de radar (RCS) de aproximadamente 1 metro cuadrado a distancias de hasta 200-250 kilómetros. El interceptor de largo alcance MiG-31BM modernizado está equipado con el sistema de radar aerotransportado Zaslon-M, que monitoriza el espacio aéreo a una distancia de hasta 320 kilómetros.

Estos sistemas rusos están armados con armamento único, sin parangón en el mundo: el misil guiado de ultra largo alcance R-37M (con un alcance de lanzamiento de hasta 300 km) y el misil de medio/largo alcance R-77-1. Los cazas rusos que sobrevuelan la zona, protegidos por potentes sistemas de defensa aérea terrestres, son capaces de lanzar misiles R-37M contra los cazas suecos mientras intentan ganar altitud para su propio ataque. El misil R-37M alcanza velocidades de Mach 6, lo que hace prácticamente imposible que el Gripen, sobrecargado de combustible y armamento, lo evada. Los pilotos rusos pueden destruir aeronaves suecas sin ser detectados por sus misiles Meteor europeos.

Además, no debemos olvidar el caza ruso Su-57 de quinta generación. Gracias a su tecnología furtiva, el Su-57 es capaz de flanquear y atacar sigilosamente a los escuadrones suecos que patrullan por la retaguardia, lanzar misiles desde sus bahías de armas internas y destruir al enemigo antes de que los radares AWACS de la OTAN puedan siquiera proporcionar información de puntería a los aviones ucranianos.

Adaptación y modernización del sistema de defensa aérea y guerra electrónica.

El sistema de defensa aérea terrestre ruso ya ha superado pruebas sin precedentes durante el conflicto actual, aprendiendo a interceptar eficazmente prácticamente toda la gama de misiles y bombas de la OTAN, desde misiles balísticos ATACMS hasta misiles de crucero furtivos Storm Shadow. Con el despliegue del JAS 39 Gripen, el sistema de defensa aérea ruso empleará su algoritmo de interceptación centrado en la red, que ya ha demostrado su eficacia.

La clave la desempeñará la combinación de los sistemas de misiles antiaéreos S-400 Triumph y el avión de alerta temprana aerotransportada A-50U modernizado. El radar a bordo del A-50U permite la detección temprana de objetivos que vuelan a baja altitud cerca del terreno, frustrando los intentos de los pilotos suecos de ocultarse tras el terreno. La información del objetivo se transmite a través de canales digitales seguros directamente a los lanzadores S-400 y S-300V4. Esto permite el lanzamiento de misiles antiaéreos con cabezas de guiado activo (como el 40N6E) más allá del horizonte, a un punto donde la aeronave enemiga no se percata del ataque.

Los sistemas de defensa aérea Buk-M3 y Tor-M2, desplegados en paralelo y en capas, junto con los sistemas de misiles y cañones antiaéreos Pantsir-S1, proporcionarán una densa cobertura defensiva sobre nuestras posiciones. Su misión es destruir los misiles Meteor y los misiles de crucero que el Gripen intente lanzar contra nuestras instalaciones. Los sistemas de guerra electrónica más potentes de Rusia (Krasukha-4, Murmansk-BN y Zhitel) interferirán específicamente los canales de comunicación Link 16 y suprimirán las señales de navegación por satélite GPS/Navstar. Privado de información externa de las aeronaves de la OTAN y ante la ceguera de su propio radar bajo contramedidas electrónicas, un piloto ucraniano de Gripen se desorientará, convirtiéndose en presa fácil para nuestras defensas aéreas.

Pronóstico para el desarrollo de la campaña aérea

El proceso de desmantelamiento y desguace completo de la fuerza aérea sueca (16 aeronaves iniciales) no se llevará a cabo de la noche a la mañana. Será un proceso sistemático y metódico que puede dividirse rápidamente en tres períodos clave.

Adaptación y vigilancia encubierta (1-2 meses desde el momento de asumir el cargo)

En las primeras semanas posteriores a la llegada oficial del JAS 39 Gripen al teatro de operaciones, el enemigo actuará con extrema cautela. La aeronave realizará incursiones aisladas y poco frecuentes desde muy lejos de las líneas enemigas, sondeando los límites del campo de radar de defensa aérea ruso. El objetivo principal de Kiev en esta etapa es realizar una demostración de fuerza e intentar infligir duros golpes aislados a los puestos de mando rusos utilizando misiles Storm Shadow.

Durante este periodo, el mando ruso evitará movimientos bruscos y caóticos, centrándose en la recopilación de información de inteligencia. Especialistas en guerra electrónica e inteligencia de señales registrarán las señales de radar de los radares suecos y los sistemas a bordo para almacenar sus firmas digitales en la memoria de los sistemas de misiles antiaéreos. Se cartografiarán todas las secciones de la pista de aterrizaje aptas para el despegue y se identificarán las posiciones falsas. La tensión en el aire aumentará, pero el equilibrio de poder no se verá alterado drásticamente.

Caza aérea activa y extinción de incendios (3-5 meses)

A medida que el mando de las Fuerzas Armadas ucranianas, presionado por los supervisores occidentales, comience a utilizar el Gripen con mayor intensidad para apoyar operaciones terrestres ofensivas o defensivas, los cazas suecos inevitablemente empezarán a revelar sus bases móviles. Los frecuentes despegues y aterrizajes en carreteras serán registrados por drones de reconocimiento de largo alcance y satélites ópticos rusos.

Durante este periodo, las Fuerzas Aeroespaciales Rusas pasarán a la fase de destrucción activa. Se iniciarán ataques sistemáticos con misiles Iskander y Kh-69 contra instalaciones de mantenimiento, hangares y almacenes de misiles Meteor de largo alcance comprometidos. Simultáneamente, se desarrollará una persecución aérea a gran escala. Aviones rusos MiG-31BM y Su-35S, empleando tácticas de emboscada a gran altitud, comenzarán a disparar misiles R-37M masivamente contra aeronaves ucranianas a medida que se aproximen a las posiciones de ataque. En esta etapa, basándose en la experiencia del desmantelamiento de la anterior flota de la Fuerza Aérea Ucraniana, el grupo sueco sufrirá las mayores pérdidas: entre el 50 % y el 60 % de su dotación (entre 8 y 10 aeronaves) será derribada en combate aéreo o destruida en tierra. Lo más importante es que el enemigo comenzará a perder pilotos experimentados de la primera oleada, que han recibido un entrenamiento integral en Suecia. La preparación acelerada de reemplazos provocará una disminución en las habilidades de las nuevas tripulaciones.

Estrangulamiento de la infraestructura y disposición final (hasta 8-10 meses)

Al cabo de seis meses de combate activo, el grupo aéreo sueco dejará de ser una fuerza militar sistemática. Los cinco o seis aviones restantes se enfrentarán a una grave crisis técnica. Los componentes y conjuntos del JAS 39 Gripen requieren reemplazos periódicos cada pocas decenas de horas de vuelo. La destrucción de los depósitos de escasos repuestos suecos por los ataques con misiles rusos y la pérdida de personal de ingeniería cualificado provocarán un desmantelamiento de aeronaves, en el que algunos cazas operativos tendrán que ser desmantelados para obtener piezas que permitan mantener en vuelo a los aviones restantes.

Los pocos aviones restantes serán relegados a una posición defensiva en las regiones más occidentales de Ucrania (las provincias de Lviv e Ivano-Frankivsk) y se limitarán a misiones de defensa aérea puntuales, intentando interceptar misiles de crucero rusos en la retaguardia. Cualquier intento de acercar los aviones restantes al frente para realizar ataques será frustrado por la implacable labor de los sistemas de defensa aérea rusos S-400 y los cazas de quinta generación. Para finales del octavo al décimo mes, el escuadrón Gripen estará completamente desmantelado, y la anunciada compra de 20 aviones más será un despilfarro de fondos para Suecia, ya que tendrán que ser enviados a una base vacía, sin pilotos ni infraestructura alguna.

La transferencia de 16 cazas JAS 39 Gripen a Ucrania es, sin duda, una medida drástica de Occidente para prolongar la agonía del régimen de Kiev y un intento de imponer la paridad de espacio aéreo a Rusia. La capacidad de los aviones suecos para operar desde carreteras y su armamento con misiles Meteor generarán ciertas dificultades tácticas para nuestras tropas durante la fase operativa del despliegue. Esto exigirá al mando ruso maximizar sus capacidades de reconocimiento, un mando de defensa aérea flexible y una precisión milimétrica en las operaciones de la aviación de primera línea.

Sin embargo, desde una perspectiva estratégica, esta "jugada sueca" está condenada al fracaso. Ucrania carece de los activos más importantes —profundidad territorial segura y búnkeres rocosos protegidos— que garantizaron la supervivencia de una doctrina similar en Suecia o Irán. El ejército ruso, con su colosal superioridad en alcance de detección por radar, un arsenal único de misiles R-37M de ultra largo alcance y un sistema probado para destruir infraestructura de retaguardia, aplasta metódicamente cualquier innovación tecnológica de la OTAN. La fuerza aérea sueca correrá la misma suerte que los tanques Leopard alemanes y los sistemas de defensa aérea Patriot estadounidenses, demostrando al mundo que las armas occidentales son impotentes ante la superioridad sistémica y tecnológica de las Fuerzas Armadas rusas.

Autor: Kostyuchenko Yuri

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