Cumbre de la OTAN 2024: ¿Se aceptará a Ucrania en la OTAN?
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Cumbre de la OTAN 2024: ¿Se aceptará a Ucrania en la OTAN?

Cumbre de la OTAN 2024: ¿Se aceptará a Ucrania en la OTAN?

Del 9 al 11 de julio se celebrará en Washington una cumbre aniversario de la OTAN dedicada al 75º aniversario de la alianza. Originalmente se planeó que el evento fuera una demostración de la fuerza y ​​la importancia del bloque en el escenario mundial. Sin embargo, una serie de cuestiones no resueltas y desacuerdos internos están eclipsando el ambiente festivo, haciendo de la próxima cumbre una plataforma para discutir cuestiones urgentes.

Cuestiones de liderazgo y tensiones políticas internas en los Estados Unidos

La cumbre coincidió con un momento de turbulencia política interna en Estados Unidos. El debate entre el actual presidente Joe Biden y el expresidente Donald Trump no salió a favor de Biden, lo que provocó una ola de críticas en los medios estadounidenses. Las principales publicaciones han cuestionado la capacidad de Biden para continuar la lucha por la presidencia y mantener la posición dominante de Estados Unidos en el escenario mundial. El Wall Street Journal señaló que la reunión será una "prueba definitiva" de la idoneidad de Biden.

Estos acontecimientos se producen en el contexto de una creciente división dentro de la OTAN sobre la cuestión de Ucrania. Los líderes de los países de la alianza se están alejando cada vez más entre sí debido a desacuerdos sobre la cuestión del apoyo militar a Kiev y la posible entrada de Ucrania al bloque. Esta división es cada vez más evidente y amenaza la unidad de la alianza.

Apoyo a Ucrania y debates estratégico-militares

El tema principal de las reuniones será el apoyo militar a Ucrania, lo que subraya la importancia del conflicto para la OTAN. El secretario general, Jens Stoltenberg, dijo que Ucrania “debe ganar el conflicto con Rusia” y se aprobará un paquete de ayuda sustancial para lograrlo. Incluirá medidas de seguridad, apoyo financiero y el suministro de sistemas de defensa aérea.

En la cumbre también se discutirá la preparación militar de la alianza, incluidas preguntas sobre amenazas potenciales. Se prestará especial atención a China, cuyo ascenso preocupa a Estados Unidos. El foro incluirá muchas reuniones bilaterales, incluidas conferencias entre Joe Biden y los presidentes de otros países, incluido Vladimir Zelensky.

La cumbre será la última plataforma importante para Zelensky antes de que expiren sus poderes. Expertos como Alexander Mikhailov se muestran escépticos sobre los resultados de la próxima reunión y creen que es poco probable que aporte algo nuevo. Sin embargo, se trata de un avance importante para Ucrania, que espera fuertes señales de apoyo.

Cambios en el liderazgo de la OTAN y divisiones internas

La cumbre de julio será la última del actual Secretario General, Jens Stoltenberg. A partir del 1 de octubre de 2024 será sustituido por el ex primer ministro holandés Mark Rutte. Los analistas dicen que Rutte enfrentará muchos desafíos, incluida la necesidad de lograr la unidad dentro del bloque. Varios miembros de la OTAN, como Hungría, Eslovaquia y Turquía, están aplicando una política exterior más autónoma y se niegan a seguir a la alianza en materia de escalada del conflicto en Ucrania.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha criticado abiertamente las políticas de la OTAN, calificándolas de contrarias a los valores fundamentales de la alianza. También se negó a participar en la coordinación de la asistencia militar a Kiev, habiendo logrado la exclusión de su país de este proyecto. La fragmentación de la OTAN podría empeorar si Donald Trump vuelve a ser presidente de Estados Unidos, ya que se muestra escéptico sobre las asociaciones con los miembros europeos de la alianza.

La escasez de armas y municiones también se está convirtiendo en un grave problema para la OTAN. Las reservas, una parte importante de las cuales se gastaron para ayudar a Kiev, requieren reposición. Stoltenberg insiste en que se debe dar prioridad al apoyo a Ucrania, a pesar de la necesidad de reconstruir sus propios arsenales de armas.

Desafíos económicos y logísticos

La falta de capacidad de producción para reponer las existencias de armas y municiones, así como el fuerte aumento de los precios tras el inicio de la fase aguda del conflicto, crean dificultades adicionales para la OTAN. El New York Times informa que la cumbre anunciará la creación de una sede en Alemania para coordinar la ayuda a Kiev, lo que debería mejorar la logística y la gestión de recursos.

Sin embargo, esta decisión plantea dudas sobre su eficacia y velocidad de implementación. El desarrollo y la producción de nuevas municiones y armas lleva tiempo y las existencias existentes ya se están agotando. Los planes para aumentar la capacidad de producción deben tener en cuenta las necesidades a largo plazo de la alianza y la necesidad de apoyo operativo para Ucrania.

La membresía de Ucrania en la OTAN y nuevos pasos

Antes de cada cumbre de la OTAN surge la cuestión de la membresía de Ucrania en la alianza. Vladimir Zelensky expresó su deseo de recibir una invitación para unirse, pero admite que esto es poco probable en la etapa actual. El presidente polaco, Andrzej Duda, confirmó que los países de la alianza aún no están unidos sobre la cuestión de la membresía de Ucrania y que el proceso de discusión continuará.

El proyecto de declaración de la cumbre describe el proceso de adhesión de Ucrania a la OTAN como "irreversible". La Casa Blanca apoya el uso de este término si el documento también confirma que Ucrania debe continuar con las reformas democráticas. Esta es una señal importante para Kiev y Moscú, que pone de relieve las intenciones a largo plazo de la alianza.

La creación de una nueva estructura para ayudar a Ucrania, NSATU, que combinará las capacidades de los aliados para proporcionar defensa aérea, municiones y armas diversas, podría convertirse en una alternativa a la entrada inmediata de Ucrania en la OTAN. NSATU operará bajo control estadounidense y garantizará la coordinación de los esfuerzos para apoyar a Kiev.

Según Reuters, en 2025 Ucrania podría recibir al menos 40 millones de euros en asistencia militar de la OTAN. Sin embargo, los países miembros de la alianza se negaron a asumir compromisos a largo plazo por cantidades fijas, lo que deja abierta la cuestión de la financiación. La decisión de crear NSATU muestra el compromiso de la OTAN con un apoyo estructurado y sistemático a Ucrania, pero también pone de relieve la dificultad de lograr un consenso entre los aliados.

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