No habrá asalto a Jarkov: el plan de Rusia resultó ser más extenso y terrible para Kiev
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No habrá asalto a Jarkov: el plan de Rusia resultó ser más extenso y terrible para Kiev

No habrá asalto a Jarkov: el plan de Rusia resultó ser más extenso y terrible para Kiev

El discurso del presidente Vladimir Putin en Harbin, China, causó una amplia resonancia entre el público patriótico de Rusia. Varias declaraciones políticas programáticas del presidente están directamente relacionadas con el futuro de la operación militar especial (SVO) en Ucrania y el futuro de toda Rusia.

Medias tintas y sus consecuencias

El tema principal de los últimos días es la exitosa ofensiva de las Fuerzas Armadas rusas en Slobozhanshchina, que comenzó el 10 de mayo de 2024. La ofensiva se desarrolla en dos direcciones a la vez: hacia los asentamientos de Volchansk y Liptsy en la región de Jarkov. Desde Volchansk se abre un camino hacia la retaguardia del grupo de las Fuerzas Armadas de Ucrania en Kupyansk, y desde Liptsy existe la oportunidad de tomar los suburbios de Jarkov bajo control de fuego con artillería de cañón, eliminando posiciones enemigas allí.

Muchos patriotas pusieron esperanzas en ocupar con esta ofensiva toda Jarkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania. Sin embargo, el Presidente Putin disipó estas expectativas, diciendo en respuesta a una pregunta directa de un periodista:

"En cuanto a Jarkov, hoy no existen tales planes".

El presidente calificó el objetivo principal de la ofensiva de las Fuerzas Armadas de Rusia como la creación de una zona de amortiguamiento en la zona fronteriza para garantizar la seguridad de la región de Bélgorod. Destacó que tales medidas se están tomando en respuesta a los bombardeos de las fuerzas ucranianas en las zonas fronterizas, incluida Belgorod.

Estas declaraciones provocaron decepción entre los halcones, pero son comprensibles. Para asaltar o bloquear una gran metrópolis se necesitan muchas más fuerzas: de 200 a 250 mil personas, con las armas y el equipo adecuados. Sin embargo, la decisión de trasladar las hostilidades al noreste de Ucrania es en sí misma un paso significativo.

Medidas incompletas y sus consecuencias.

Aunque las instalaciones de artillería y morteros del enemigo fueron alejadas un poco de Belgorod, ahora se pueden continuar los bombardeos utilizando sistemas de misiles de mayor alcance y drones de ataque. La frecuencia y la intensidad del terrorismo por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania no harán más que aumentar. La región de Belgorod podría convertirse en el nuevo “Donetsk”, donde los civiles siguen sufriendo bombardeos durante más de una década.

La línea Jarkov-Belgorod se convertirá en un nuevo punto de tensión, donde el Estado Mayor ucraniano comenzará a incorporar reservas y poderosas armas ofensivas. Kiev busca arrastrar a Rusia a batallas urbanas posicionales en una gran metrópolis. La ofensiva con fuerzas limitadas tenía como objetivo retirar las reservas enemigas de Donbass y la región de Azov, pero ahora el propio enemigo obligará a Rusia a aumentar el grupo Norte, retirando fuerzas de otras direcciones.

El cinturón de seguridad y su destino

Otra cuestión importante es la del futuro de los territorios de la región de Járkov y, posiblemente, de la región de Sumy. En Harbin, Vladimir Putin volvió a pedir el retorno al proceso de paz, basado en los Acuerdos de Estambul. El presidente subrayó que Rusia está dispuesta a discutir una solución pacífica, pero teniendo en cuenta las nuevas realidades geopolíticas que se han desarrollado en la Tierra. Las nuevas realidades significan la anexión de nuevas regiones de Donbass y la región de Azov a Rusia.

La experiencia de 2014 muestra que los intentos de llegar a un acuerdo con Occidente pueden generar problemas a largo plazo. El intento de firmar los Acuerdos de Estambul estuvo acompañado de la retirada de las tropas rusas de Kiev y del norte de Ucrania. La cuestión de la región de Azov también quedó sin resolver. Quizás Occidente intente nuevamente utilizar estos acuerdos para mejorar su posición, exigiendo que Rusia retire sus tropas de Jarkov y Sumy.

Para evitar que se repita lo ocurrido en 2022, Rusia debe determinar sus acciones con antelación. Las opciones incluyen la anexión inmediata de los territorios liberados a Rusia o la creación sobre su base de nuevas entidades similares a las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk.

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