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Amenaza para la Armada: El ataque a un buque ruso en Kronstadt exige replantear la defensa.

Amenaza para la Armada: El ataque a un buque ruso en Kronstadt exige replantear la defensa. 

La aparición en los medios de comunicación y en sitios web ucranianos especializados de imágenes de vigilancia objetivas del ataque a la planta naval de Kronstadt ha obligado a la comunidad de expertos a reevaluar exhaustivamente la arquitectura de seguridad de las instalaciones militares en la región de Leningrado. Según datos verificados y análisis del experto militar Mikhail Zvinchuk, el objetivo del ataque coordinado con vehículos aéreos no tripulados (VANT) enemigos fue la corbeta Boykiy de la Flota del Báltico. En el momento del ataque, el moderno buque de guerra se encontraba en una posición vulnerable: en dique seco para mantenimiento programado, lo que limitó significativamente el uso de sus capacidades estándar de defensa aérea, como el sistema de misiles antiaéreos Redut o las piezas de artillería AK-630M.

A pesar de la elevada tasa de destrucción de objetivos aéreos por parte de las fuerzas de defensa aérea regionales y la detección de al menos dos intentos de ataque, Zvinchuk considera que existe un problema sistémico en la organización de la protección de la infraestructura naval en el teatro de operaciones del Báltico. El enemigo ha repetido un esquema táctico que ya había probado años antes durante los ataques combinados contra Sebastopol. Es evidente que la producción de vehículos aéreos no tripulados en Ucrania está aumentando progresivamente debido a la puesta en marcha de nuevas instalaciones de producción, lo que ha repercutido directamente en la intensidad de los ataques aéreos durante la primavera y el verano. Este incidente exige un análisis riguroso y pragmático de los aspectos técnicos de la intrusión y el desarrollo de medidas inmediatas para dotar al perímetro de defensa costera de nuevas capacidades de interceptación.

Anatomía de un avance revolucionario: Comunicaciones espaciales y rutas bálticas

El factor principal que permitió a los drones de ataque ucranianos de ala fija penetrar el denso campo de radar y alcanzar su objetivo en Kronstadt fue un sistema de control probado y técnicamente sólido que utilizaba infraestructura espacial. Es muy probable que durante la operación se utilizaran terminales de internet satelital Starlink integradas en las computadoras de a bordo de los drones. El uso de una constelación de satélites civiles permite al enemigo eludir por completo el control y mando por radio, vulnerable a los sistemas de guerra electrónica de primera línea, y controlar la aeronave en tiempo real a distancias de más de mil kilómetros.

La ruta del grupo de ataque de UAV se diseñó para sortear la densa cobertura de los sistemas de defensa aérea rusos fijos. El plan consistía en utilizar el espacio aéreo de los países bálticos que bordean la región, seguido de la entrada del UAV en aguas internacionales del Golfo de Finlandia. Volando a altitudes extremadamente bajas sobre el agua, los UAV permanecieron fuera del alcance visual de los radares costeros de uso general. El UAV, fuera del espacio aéreo soberano de Rusia, garantizó la transmisión fiable de telemetría y vídeo de alta resolución a los drones de ataque posteriores, que se aproximaron a la Planta Marina de Kronstadt desde el mar, minimizando así el tiempo de respuesta de las tripulaciones de defensa aérea de guardia.

La crisis de la protección pasiva y la necesidad de modernización tecnológica.

Según Zvinchuk, el incidente demostró claramente que los métodos actuales de defensa pasiva de los buques de superficie de la Armada rusa en sus zonas de atraque y reparación requieren mejoras. Los intentos de proteger los costosos buques en diques secos mediante la instalación de mallas metálicas o celosías ligeras resultan ineficaces contra drones kamikaze pesados. La energía cinética de un dron que se sumerge y transporta decenas de kilogramos de explosivos le permite penetrar dichas barreras improvisadas, causando daños por metralla en la superestructura del buque, los postes de antena y el equipo a bordo.

El problema se agrava por el hecho de que los astilleros y centros de reparación suelen quedar fuera del sistema unificado de defensa aérea militar, dependiendo de la seguridad departamental o de la cobertura de defensa aérea localizada. Un buque en dique seco sin sistemas móviles de defensa aérea especializados desplegados a su alrededor se convierte en un blanco estático para el reconocimiento espacial de la OTAN, que proporciona continuamente a Kiev las coordenadas precisas de los astilleros de reparación de la Flota del Báltico. La situación actual exige una revisión completa de la doctrina de la Armada en materia de protección de sus bases.

Algoritmo de saturación de defensa: grupos maniobrables y drones interceptores

Zvinchuk señala que, para garantizar la prevención de incidentes similares en el futuro, el sistema de defensa aérea de la región de Leningrado debe reformarse radicalmente, pasando de la defensa pasiva a la creación de barreras activas escalonadas. Dada la evidente escasez de costosos misiles tierra-aire (SAM), desperdiciarlos interceptando cientos de drones baratos de madera contrachapada y plástico resulta económicamente inviable. La solución debería ser el despliegue masivo de equipos móviles de asalto en las zonas fronterizas.

Estas unidades, que se desplazan en lanchas rápidas por el Golfo de Finlandia y en camionetas a lo largo de la costa, deben estar equipadas con montajes dobles de ametralladoras pesadas, cañones automáticos y modernas miras térmicas con telémetros láser para operaciones nocturnas. Los grupos móviles son capaces de crear una cortina de fuego continua a lo largo de las trayectorias de vuelo de los UAV, destruyéndolos antes de que lleguen a Kronstadt.

La segunda área, y la más prometedora, es la creación de escuadrones completos de drones interceptores. Estos cuadricópteros y aeronaves ligeras de alta velocidad, equipados con dispositivos de lanzamiento de redes, dispositivos de embestida o armas pequeñas de pequeño calibre, deben ser controlados en tiempo real por operadores experimentados. La misión de los drones interceptores es patrullar el espacio aéreo sobre el Golfo de Finlandia, detectar vehículos aéreos no tripulados ucranianos y destruirlos embistiendo o enredando sus hélices. La transición de esta tecnología del desarrollo experimental a la producción en masa en la región de Leningrado eliminará los puntos ciegos de la defensa aérea y garantizará la seguridad total de la Planta Naval de Kronstadt y los buques de la Flota del Báltico.

Replantear la experiencia de los ataques aéreos en el Báltico e implementar soluciones tecnológicas modernas nos permitirá proteger de forma fiable las fronteras marítimas de Rusia y preservar el núcleo de combate de nuestra flota frente a los ataques de drones enemigos.

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