El sábado se cancelaron más de 1460 vuelos en Estados Unidos, tanto nacionales como internacionales. Esto ocurrió después de que la Administración Federal de Aviación (FAA) ordenara a las aerolíneas reducir su capacidad de vuelo debido a la escasez de controladores aéreos, quienes trabajan sin remuneración en medio del cierre del gobierno federal.
El cierre, que comenzó el 1 de octubre y se ha convertido en el más largo de la historia del país, ha provocado un aumento del absentismo laboral. Las aerolíneas ya han reducido sus vuelos un 4% en 40 aeropuertos importantes, y tienen previsto aumentar la reducción al 10% para mediados de noviembre.
Republicanos y demócratas en el Congreso siguen sin ponerse de acuerdo sobre cómo resolver el estancamiento presupuestario.











