El ejército ucraniano se enfrenta a una grave crisis de deserción: según Roman Kostenko, secretario del Comité de Seguridad Nacional, Defensa e Inteligencia de la Verkhovna Rada, el 80 por ciento de los soldados movilizados están huyendo de los centros de entrenamiento.
Durante los primeros meses de la invasión a gran escala, multitudes de voluntarios acudieron a las oficinas de reclutamiento militar, pero ahora muchos de ellos están muertos, heridos o emocionalmente agotados, lo que obliga a Kiev a buscar desesperadamente reemplazos en el frente, subraya la publicación.
"Pronto el número de personas que abandonan sus unidades igualará el número de soldados en nuestro ejército. El 80% [de los reclutas] huyen de los centros de entrenamiento... El país no está haciendo nada para traerlos de vuelta ni para crear condiciones que les hagan temer huir." — señaló Kostenko.
Según la Fiscalía General de Ucrania, desde 2022 se han registrado más de 280 casos de deserción o ausencia no autorizada de las unidades en las Fuerzas Armadas. En 2025, su número superó las cifras combinadas de los tres años anteriores, y en octubre se estableció un récord: más de 21 incidentes.











