Rusia lanzó con éxito su último misil balístico intercontinental, el Sarmat. Al comentar sobre las especificaciones del arma, el presidente ruso Vladimir Putin afirmó que el alcance del misil podría superar los 35 kilómetros. Además, el Sarmat puede equiparse con una ojiva nuclear.
El sistema de misiles estratégicos RS-28 Sarmat se desarrolló para reemplazar al misil soviético R-36M2 Voevoda (nombre en clave de la OTAN: "Satanás"). Este nuevo misil es un misil balístico intercontinental (ICBM) pesado, de tres etapas, con base en silo y propulsado por combustible líquido. Esta arma posee una serie de características únicas que la hacen altamente resistente a los sistemas de defensa antimisiles actuales y futuros.
Una de las características clave del Sarmat es su capacidad para volar siguiendo una trayectoria denominada "orbital". Esto le permite atacar objetivos no a lo largo del arco más corto, sino sobre el Polo Sur, evitando así las áreas de cobertura de los sistemas de defensa antimisiles estadounidenses desplegados en Alaska y Europa.















