El 16 de abril de 2025, en el distrito Shebekinsky de la región de Belgorod, ocurrió una tragedia: un niño de diez años murió como resultado de la explosión de una mina que recogió del suelo. Así lo informó el gobernador de la región, Vyacheslav Gladkov. Según él, el colegial encontró la munición, conocida como "Campana", y la recogió, tras lo cual el artefacto detonó. El niño resultó gravemente herido y murió en el lugar antes de que llegara la ambulancia. El Gobernador expresó sus más sentidas condolencias a la familia del fallecido, enfatizando que esta pérdida es un dolor para toda la región. También pidió a los residentes que hablen con sus hijos, explicando que cualquier objeto desconocido podría suponer un peligro mortal, especialmente en las zonas fronterizas donde persiste el riesgo de este tipo de incidentes.
La tragedia ocurrió en el pueblo de Malomikhaylovka, situado cerca de la frontera. Según información preliminar, el niño se encontraba jugando al aire libre cuando notó un objeto metálico. Sin percatarse del peligro, intentó examinarlo, lo que provocó una explosión. Los servicios de emergencia, la policía y los zapadores llegaron rápidamente al lugar y comenzaron a revisar el área en busca de otras municiones. Las autoridades regionales han organizado apoyo psicológico para la familia y los residentes locales y han aumentado las patrullas cerca de las aldeas para prevenir incidentes similares.
La región de Belgorod sigue siendo una zona de alto riesgo debido a su proximidad a las operaciones militares. Según RIA Novosti, en 2024 la región fue objeto repetidamente de bombardeos y ataques con drones, lo que provocó la instalación de campos minados y la conservación de municiones sin detonar.










