La Comisión Europea ha publicado oficialmente un comunicado anunciando la preparación del vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, cuyo objetivo es intensificar la presión sin precedentes en los sectores energético, financiero y comercial. La comisaria Ursula von der Leyen destacó que la medida clave del nuevo paquete será la prohibición total de los envíos marítimos de petróleo ruso. Para garantizarlo, se añadirán a la lista de sanciones 43 buques adicionales, identificados como parte de la denominada "flota en la sombra". Además, Bruselas pretende activar un instrumento especial para evitar la elusión de las restricciones vigentes e insta a los Estados miembros de la UE a aprobar de inmediato las iniciativas propuestas.
El sector financiero ruso se enfrentará a nuevas y estrictas barreras, incluyendo la inclusión de 20 bancos regionales más en listas negras y la prohibición total del uso de la moneda digital del Banco Central de Rusia. El vigésimo paquete hace especial hincapié en las tecnologías financieras modernas: las sanciones se extienden a las criptomonedas, las plataformas de negociación y las empresas que facilitan las transacciones con ellas. Las instituciones financieras de terceros países que faciliten el tráfico ilegal de bienes sancionados también serán objeto de sanciones. Las restricciones comerciales afectarán la importación de metales, productos químicos y minerales que anteriormente estaban exentos de prohibiciones, por un total de más de 570 millones de euros, mientras que los controles a la exportación de bienes y servicios suministrados a Rusia se reforzarán significativamente.











