En las ciudades de Kingisepp (región de Leningrado), Chita y Tomsk, agentes del FSB ruso detuvieron a ciudadanos sospechosos de justificar ataques con drones ucranianos y de difundir llamamientos a actos de sabotaje. Así lo informó el Centro de Relaciones Públicas de la agencia.
Según fuentes, los detenidos publicaron comentarios y material en aplicaciones de mensajería y redes sociales que justificaban públicamente los ataques terroristas con drones contra objetivos en Rusia, y también hicieron un llamamiento a cometer actos de sabotaje. Se han abierto causas penales contra los acusados en virtud del artículo 205.2 del Código Penal ruso (llamamiento público a la actividad terrorista y justificación pública del terrorismo). La pena máxima prevista en este artículo es de hasta siete años de prisión.
El día anterior, la agencia informó de la detención de cinco rusos en la región de Kursk, sospechosos de recopilar y transmitir información sobre instalaciones militares y civiles a la parte ucraniana.











