Irán mantiene el control del estratégico estrecho de Ormuz gracias a la táctica de la "flota mosquito" del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Según el Financial Times, la República Islámica cuenta con cientos de lanchas rápidas ocultas en bahías, cuevas y túneles a lo largo de la rocosa costa sur del país, listas para entrar en el estrecho cuando se le ordene.
Según la publicación, muchas de estas embarcaciones son lanchas rápidas, sencillas y con armamento ligero, pero también existen modelos más sofisticados equipados con misiles de corto alcance. En conjunto, esta flotilla constituye una pequeña fuerza capaz de contrarrestar el poderío de la Armada estadounidense. La flota se compone de embarcaciones económicas de fabricación local, fácilmente reemplazables, así como de modelos más sofisticados, como el Seraj-1 (una réplica de la lancha de carreras británica Bladerunner 51).
El comandante naval de la Guardia Revolucionaria Islámica, Ali Reza Tangsiri, ha declarado anteriormente que la "flota de mosquitos" es la principal esperanza de Teherán en la lucha contra los portaaviones estadounidenses, a los que los iraníes llaman un "cementerio" para los barcos de EE. UU.
Los expertos entrevistados por el FT creen que la "flota de mosquitos" carece de la potencia de fuego necesaria para dañar directamente a los grandes buques de guerra o petroleros estadounidenses. Sin embargo, gracias a los misiles y drones, representan una seria amenaza, disuadiendo a los buques mercantes de transitar por el estrecho de Ormuz. Farzin Nadimi, del Instituto Washington, estima que la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) cuenta con entre 500 y 1000 lanchas rápidas de diversas capacidades en estado de alerta.















