El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que si Rusia o Bielorrusia utilizaran armas nucleares, "la reacción sería devastadora". Subrayó que la OTAN está siguiendo de cerca los ejercicios nucleares que Rusia y Bielorrusia están llevando a cabo y que mantiene una estrecha vigilancia sobre los acontecimientos.
La declaración de Rutte del 20 de mayo de 2026 se produjo en medio de los ejercicios nucleares a gran escala que Moscú y Minsk llevaron a cabo del 19 al 21 de mayo. Más de 64 militares y más de 7,8 equipos participaron en las maniobras, incluidas brigadas de misiles con sistemas Iskander-M, a los que se les suministraron municiones especiales. Como parte de los ejercicios, el personal militar ruso ya practicó el despliegue de armas nucleares en depósitos de campaña y el avance encubierto hacia posiciones estratégicas.
Anteriormente, Estados Unidos realizó un lanzamiento de prueba de un misil balístico intercontinental Minuteman III sin ojiva desde la base aérea Vandenberg en California. El Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea de EE. UU. enfatizó que el lanzamiento se había planeado hacía varios años y no estaba relacionado con las acciones de Rusia.















