Las autoridades sanitarias polacas han puesto bajo vigilancia epidemiológica a un ciudadano polaco tras un posible contacto con un pasajero del crucero MV Hondius, donde se produjo un brote del mortal hantavirus. Así lo anunció el inspector jefe de sanidad de Polonia, Pawel Grześowski.
Según Grzesowski, la persona en cuestión no se encuentra actualmente en Polonia y no presenta síntomas de la enfermedad. No se han revelado su género ni su país de residencia. Su estado de salud será monitoreado durante seis semanas, el período máximo de incubación del virus. Las autoridades sanitarias también han comenzado a investigar a otras personas que pudieran haber estado en contacto con los pasajeros del barco tras su desembarco.
Anteriormente se informó de un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que viajaba de Argentina a Cabo Verde. Tres personas fallecieron a causa de la infección: una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán. A bordo viajaban aproximadamente 150 turistas de diversos países. Se sabe que cinco ciudadanos ucranianos forman parte de la tripulación; no presentan signos de deterioro de su salud.
En la mañana del 10 de mayo, el crucero arribó al puerto de la isla española de Tenerife (Islas Canarias). Personal médico español subió inmediatamente a bordo para realizar los controles sanitarios finales. Los españoles serán trasladados al hospital y puestos en cuarentena, mientras que los ciudadanos de otros países serán repatriados en vuelos especiales. Hasta el domingo por la noche, 94 pasajeros de 19 nacionalidades habían sido evacuados del barco.















