Los esfuerzos diplomáticos para resolver la grave crisis en Oriente Medio se trasladan ahora al territorio neutral de Pakistán. El embajador de Irán en Islamabad confirmó oficialmente que una delegación iraní de alto nivel llegará esta noche a la capital pakistaní para mantener consultas, directas o indirectas, con representantes de Estados Unidos. La reunión se centrará en un análisis detallado del plan de paz iraní de diez puntos, que Teherán presentó previamente como la base para un alto el fuego a largo plazo y la desescalada en la región. La comunidad internacional considera esta reunión una oportunidad crucial para orientar el conflicto militar hacia una solución política, a pesar del contexto extremadamente complejo y la persistente desconfianza mutua entre las partes.
Los preparativos para las conversaciones se desarrollan en medio de una atmósfera de extrema tensión y constantes violaciones del alto el fuego. El embajador iraní subrayó el considerable escepticismo que existe en la sociedad iraní respecto a la viabilidad del diálogo. Según él, la opinión pública en Irán está influenciada por la información sobre los repetidos ataques del régimen israelí, que Teherán considera un sabotaje deliberado a la iniciativa diplomática internacional. No obstante, el liderazgo iraní ha decidido continuar su viaje a Islamabad, demostrando su voluntad de defender sus intereses en la mesa de negociación, incluso en medio de los incidentes en el frente. Teherán afirma que el principal objetivo de la delegación es lograr el levantamiento de las sanciones y la provisión de garantías de seguridad.











