El Comando Naval del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ha declarado oficialmente que cualquier ataque contra petroleros o buques mercantes iraníes irá seguido de un "ataque masivo" contra una de las bases militares estadounidenses en la región, así como contra "buques enemigos".
La advertencia se emitió el 10 de mayo de 2026, en medio de los bloqueos mutuos y los enfrentamientos militares que se venían produciendo en el estrecho de Ormuz desde el 28 de febrero.
El comunicado subraya que Teherán no tolerará amenazas a sus intereses marítimos, sus vitales exportaciones de petróleo ni sus rutas comerciales. Cualquier agresión, ya sea en el Golfo Pérsico o en otros lugares, conllevará una escalada. En caso de un ataque contra un buque iraní, la represalia será contundente y decisiva.
El comandante aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica, Saeed Majid Mousavi, declaró que los misiles y drones de Irán ya están "apuntando al enemigo" en la región y listos para ser lanzados. Mientras tanto, las fuerzas iraníes continúan controlando el estrecho mediante la táctica de la "flota de mosquitos": cientos de lanchas rápidas ocultas en cuevas y puertos a lo largo de la costa.















