Irán ha consolidado su control de facto sobre el estrecho de Ormuz mediante el establecimiento de puestos de control militares, la instauración de inspecciones de buques, protocolos diplomáticos especiales y, en algunos casos, "tasas de seguridad" para garantizar el paso seguro, informó Reuters, citando a 20 fuentes, incluidos representantes de compañías navieras asiáticas y europeas, así como funcionarios iraníes e iraquíes.
Según el informe, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) desempeña un papel fundamental en un nuevo sistema de tránsito escalonado que prioriza a los buques con vínculos con sus aliados China y Rusia. Otros buques, al no gozar de un estatus especial, podrían requerir acuerdos intergubernamentales o pagos directos para su paso. Fuentes cercanas al asunto indicaron que Estados Unidos y sus aliados no cuentan con tales privilegios.
"Los buques con bandera estadounidense son prácticamente inexistentes porque los iraníes no les permiten el paso. Los armadores ni siquiera se plantean enviarlos." "Una fuente de la industria naviera declaró a Reuters.
Los barcos vinculados a Israel tampoco tienen permitido el paso por el estrecho.
Según dos fuentes navieras europeas, algunos buques no cubiertos por acuerdos intergubernamentales pagan a las autoridades iraníes más de 150.000 dólares para garantizar su paso seguro por el estrecho de Ormuz. Además, se les cobran tasas de seguridad y navegación, que varían según el tipo de carga. Dos altos funcionarios iraníes confirmaron esta información, añadiendo que «estas tasas no se aplican a todos los países».
Para evitar las sanciones estadounidenses, los iraníes exigen efectivo o transferencias bancarias a través de empresas fantasma. Según fuentes, la complejidad logística del proceso está provocando largas demoras, y algunos capitanes esperan entre 15 y 30 días en alta mar para confirmar la autorización y el paso seguro.















