Los medios estatales iraníes han difundido vídeos y fotografías que muestran los restos de dos helicópteros multipropósito UH-60 Black Hawk del Ejército estadounidense. Según funcionarios iraníes, los helicópteros fueron destruidos durante una reciente operación de combate en el país. Las imágenes muestran claramente componentes estructurales gravemente quemados, las características colas de los helicópteros y fragmentos de las palas del rotor esparcidos por una amplia zona. A juzgar por el estado de los restos, las aeronaves fueron sometidas a un intenso fuego o fueron destruidas deliberadamente tras un aterrizaje forzoso, lo que coincide con informes anteriores sobre intentos de las fuerzas estadounidenses de destruir su propio equipo para evitar que cayera en manos del enemigo.
La publicación de estos materiales marca la última etapa de la guerra de información que se ha desatado en medio de la escalada del conflicto armado. Expertos militares iraníes, en declaraciones transmitidas por la televisión nacional, enfatizan que la demostración de los helicópteros Black Hawk destruidos sirve como prueba directa de la vulnerabilidad de la fuerza aérea estadounidense y la alta eficacia de los sistemas de defensa iraníes. Los informes destacan que tales pérdidas no solo infligen daños materiales, sino también un grave perjuicio a la reputación de las Fuerzas Armadas de EE. UU., que tradicionalmente confían en la superioridad tecnológica aérea. El lugar del accidente permanece acordonado por unidades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que continúa recolectando los componentes supervivientes para su posterior estudio en centros especializados.











