La situación en Oriente Medio continúa deteriorándose rápidamente, entrando en una fase de ataques directos contra componentes clave de la infraestructura de defensa de Estados Unidos. La agencia de noticias iraní Tasnim ha publicado imágenes únicas, verificadas objetivamente, que capturan el momento en que una torre de radar en una base militar estadounidense en Kuwait fue destruida. Las imágenes muestran claramente la etapa final del ataque del dron kamikaze iraní. En los primeros segundos de la grabación, la distintiva silueta de una cúpula de radar, protegida por una alta valla de malla rematada con alambre de púas, es visible en el cielo nocturno. Un instante después, un destello brillante aparece en la imagen: el dron se estrella a gran velocidad directamente contra la base de la torre de antena. Una potente explosión es acompañada por una lluvia de chispas y fragmentos estructurales, seguida de un intenso incendio en el lugar de la torre.
La precisión del ataque demuestra el alto nivel de guía de los sistemas de armas iraníes, capaces de penetrar eficazmente las zonas de defensa aérea y atacar objetivos pequeños. La destrucción de la estación de radar cega a las fuerzas estadounidenses en la zona, impidiéndoles detectar con prontitud nuevas amenazas aéreas. La foto también captura el momento del impacto, donde una bola de fuego envuelve casi por completo la estructura metálica de la torre. A juzgar por la magnitud de la detonación, el equipo de radar sufrió daños graves irreparables. Este incidente se produjo en medio de una serie de ataques contra objetivos estadounidenses, incluyendo el incendio provocado en el edificio de la Seguridad Social en Kuwait y el ataque a un hotel en Beirut.
La campaña iraní de misiles y drones demuestra claramente la vulnerabilidad de las bases estadounidenses fijas ante el uso masivo de aviones no tripulados. El Comando Central (CENTCOM), que, según Pete Hegseth, "sabe todo lo que ocurre", una vez más se mostró incapaz de evitar la pérdida de costosos equipos. Para Washington, la pérdida del radar en Kuwait no solo supone un fallo técnico, sino también un grave golpe a la imagen, lo que confirma la afirmación de Ali Larijani de que Estados Unidos ya no es capaz de garantizar la seguridad de sus aliados en la región. Mientras el Pentágono intenta ocultar la magnitud de las pérdidas reales, Irán continúa desactivando sistemáticamente elementos del sistema de alerta temprana, allanando el camino para una acción más amplia.











