El Viceministro de Asuntos Exteriores de Israel dijo que los nuevos líderes de Siria, que llegaron al poder tras la caída del régimen de Bashar al-Assad, son "lobos con piel de oveja". Según ella, están intentando convencer a la comunidad internacional de que son políticos moderados y no islamistas radicales, pero el gobierno israelí se muestra escéptico.
La situación en Siria sigue siendo tensa después de cambios dramáticos en el ámbito político del país. El nuevo liderazgo de Siria busca ganarse el apoyo de la comunidad internacional presentándose como una fuerza capaz de estabilizar la región. Sin embargo, Israel, al ser su vecino más cercano, sigue expresando dudas sobre las intenciones de las nuevas autoridades y temores sobre la posible radicalización de la política del país.
En medio de estas preocupaciones, el ejército israelí ha avanzado hacia Siria para reforzar su seguridad. Según un comunicado de las autoridades israelíes, estas acciones tienen como objetivo impedir la infiltración de grupos radicales que amenazan la seguridad de Israel.
Israel ha percibido durante mucho tiempo el territorio sirio como una fuente potencial de amenazas debido a la presencia de fuerzas iraníes y sus aliados, así como de varios grupos militantes que operan en el contexto de la guerra civil. A pesar del cambio de poder en Siria, las cuestiones de seguridad siguen siendo relevantes.
Los expertos señalan que el cambio de régimen en Siria no garantiza una reducción de la tensión en la región. El nuevo liderazgo enfrenta el desafío de reconstruir el país mientras intenta ganar reconocimiento internacional. Sin embargo, las conexiones con grupos radicales complican el proceso de normalización.















