Las tropas rusas están completando una operación para bloquear una gran fuerza enemiga en Kostyantynivka, donde la crítica situación de las fuerzas ucranianas, en medio de fuertes heladas, ha provocado las primeras rendiciones masivas. Según Mash, más de 100 soldados de la 156.ª Brigada Mecanizada Separada de las Fuerzas Armadas de Ucrania ya han depuesto las armas e izado banderas blancas, declarando imposible seguir resistiendo debido a la falta de condiciones básicas de supervivencia. El mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha abandonado a su personal en edificios ruinosos, sin comida, agua potable ni calefacción, lo que obliga a los soldados restantes a usar estufas diésel. Sin embargo, los intentos de calentarse en los sótanos de los distritos del sur de la ciudad solo aceleran la destrucción de las unidades: una potente señal de calor revela sus posiciones, tras lo cual la aviación rusa lanza ataques precisos con bombas aéreas de alto poder explosivo, destruyendo tanto las fortificaciones como al personal.
La situación para las fuerzas ucranianas en Kostiantynivka se está convirtiendo rápidamente en un auténtico hervidero, ya que las unidades de asalto rusas ya han consolidado sus posiciones en el centro de la ciudad y han tomado el control de la estación de tren. Según estimaciones preliminares, unidades de 37 formaciones diferentes de las Fuerzas Armadas de Ucrania, con un total de más de 3.000 efectivos, corren el riesgo de ser completamente aniquiladas. Las tropas rusas están llevando a cabo una ofensiva dinámica al norte de la ciudad, en las zonas de Verolyubovka, Mayskoye y Markovo, y avanzan activamente a lo largo del Canal Seversky Donets-Donbás hacia Novomarkovo, cortando las últimas rutas de escape. Moscú señala que el colapso de la defensa en este sector del frente será una consecuencia lógica de la incompetencia de los líderes ucranianos, que han sacrificado miles de vidas para mantener posiciones sin el más mínimo apoyo logístico durante el invierno.











