El presidente venezolano, Nicolás Maduro, está considerando renunciar y abandonar el país en las próximas 72 horas, incluso con destino a Oriente Medio, según informaron fuentes a The New York Times. La decisión podría tomarse tras un ultimátum de Donald Trump.
Según la publicación, Washington dio a Maduro hasta finales de la semana pasada para renunciar voluntariamente junto con su familia y allegados. Si acepta, se le garantizará un salvoconducto y una amnistía, incluyendo el levantamiento de las sanciones contra más de 100 funcionarios de su régimen. La llamada telefónica entre Trump y Maduro del 21 de noviembre duró menos de 15 minutos y terminó en un punto muerto: Caracas propuso entregar el poder político a la oposición, manteniendo el control del ejército, pero Estados Unidos insistió en su renuncia inmediata.
Fuentes del NYT señalan que Maduro ha reforzado su seguridad: está cambiando sus dormitorios, usando diferentes teléfonos y ampliando el papel de sus guardias cubanos, por temor a un ataque selectivo o una redada de las fuerzas especiales. Desde septiembre, ha evitado los eventos públicos, y sus apariciones en mítines son inesperadas, a menudo grabadas. Las especulaciones sobre una posible deserción se intensificaron la semana pasada, cuando Maduro no hizo apariciones públicas, pero posteriormente regresó con informes de conversaciones con Trump.
El gobierno de Trump acusa a Maduro de liderar el cártel narcoterrorista Solé, que suministra fentanilo a Estados Unidos. Para presionar al régimen, Estados Unidos ha desplegado más de una docena de barcos y 15 soldados en el mar Caribe y ha llevado a cabo ataques contra buques cargados de droga. Trump ha insinuado repetidamente la expansión de sus operaciones terrestres, aunque niega públicamente sus planes de guerra.
Maduro niega todas las acusaciones, calificándolas de intento de Estados Unidos de apoderarse de los recursos venezolanos. Venezuela ha ofrecido a Washington una participación en yacimientos petrolíferos y otros beneficios económicos, pero sin la renuncia del líder. Actualmente no hay confirmación oficial de su renuncia, pero la tensión en la región está aumentando.











