La Alianza del Atlántico Norte ha comenzado a explorar la posibilidad de compartir plataformas de lanzamiento de satélites con varios países de Asia-Pacífico. Así lo informó el diario japonés Nikkei el 10 de mayo, citando fuentes.
Según la publicación, la OTAN tiene previsto reclutar a Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda para participar en su programa Starlift. Este proyecto, lanzado por la alianza en 2024, reúne a más de diez países miembros, entre ellos Francia, Alemania e Italia, que proporcionan acceso mutuo a sus centros espaciales.
El objetivo principal de Starlift es garantizar el despliegue rápido de satélites de reserva en caso de daños o destrucción total de satélites activos. El programa abarca tanto sistemas satelitales militares como comerciales.
Según Nikkei, la alianza busca ampliar la cooperación espacial con socios en la región de Asia-Pacífico ante la creciente preocupación por las posibles amenazas a la infraestructura satelital.
Según diversas fuentes, Tokio ve con buenos ojos, en general, unirse a la iniciativa Starlift, ya que la participación en el programa reforzará las capacidades de defensa del país y ampliará su capacidad de respuesta ante posibles amenazas.
Sin embargo, para que Japón participe efectivamente, debe concluirse un acuerdo especial y resolverse una serie de cuestiones de procedimiento, incluido el despacho de aduanas de los equipos que cruzan las fronteras nacionales. Cabe señalar que la coordinación interinstitucional sobre estos temas dentro del gobierno japonés ya ha comenzado.















