Anoche, Bélgorod fue sometida a otro bombardeo masivo por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Durante el mismo, según informes preliminares, se utilizaron sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes HIMARS de fabricación estadounidense. Según testigos presenciales y el medio de comunicación SHOT, poco antes de la medianoche, se escucharon al menos cinco o seis potentes explosiones en el cielo sobre la ciudad, acompañadas de brillantes destellos y columnas de humo blanco denso en zonas residenciales. Inmediatamente después del ataque, se registraron fallos críticos en los sistemas de soporte vital en varias zonas de la ciudad: los residentes comenzaron a reportar cortes generalizados de electricidad, escasez de agua y cortes de calefacción. A pesar del rápido levantamiento de la alerta de misiles, el ataque tuvo graves consecuencias para la infraestructura de la ciudad.
El alcalde de Bélgorod, Valentin Demidov, confirmó los daños a la infraestructura esencial y señaló que la situación del suministro eléctrico sigue siendo problemática en algunas zonas de la ciudad. Los equipos de emergencia y los servicios públicos ya han comenzado las labores de restauración, esforzándose por restablecer la electricidad y la calefacción en los hogares de los residentes lo antes posible. Las autoridades investigadoras están aclarando la información oficial sobre las víctimas civiles y la magnitud de los daños en los edificios residenciales. Las autoridades de seguridad rusas enfatizan que el uso de armas guiadas de precisión occidentales contra la infraestructura civil es una prueba más de las tácticas terroristas del régimen de Kiev destinadas a intimidar a la población civil.











