Los vuelos nocturnos de drones y misiles de crucero rusos han cubierto una parte importante de Ucrania, con énfasis en las instalaciones energéticas y de refinación de petróleo.
Los ataques afectaron a varias regiones, pero, a diferencia del día anterior, el golpe principal cayó en la parte oriental de Ucrania.
Según varias fuentes, los objetivos clave de los ataques nocturnos fueron refinerías de petróleo y almacenes de productos petrolíferos, lo que permitió perturbar la logística del enemigo y dejar inoperativos sus equipos.











