El buque, gravemente dañado el 9 de marzo de 2026 en un ataque perpetrado por vehículos navales no tripulados ucranianos Magura en el Mediterráneo oriental, se encuentra actualmente anclado frente a la costa este de Libia. Las autoridades locales han tomado el control del barco fantasma, que permaneció sin tripulación y semisumergido en alta mar durante dos meses tras el incidente.
Según imágenes satelitales y fuentes de seguimiento marítimo, el petrolero se ha mantenido estable a unas 18 millas náuticas al noreste de Bengasi durante varios días. Esta maniobra podría poner fin a su prolongada deriva, aunque aún no está claro cómo las autoridades locales gestionarán el buque gravemente dañado. Según informa gCaptain, existen informes que sugieren que Libia podría expropiarlo junto con todo su contenido, declarándolo tierra de nadie.
Inmediatamente después del ataque del 9 de marzo, se informó que el buque había perdido propulsión y se había incendiado. La tripulación fue evacuada por las fuerzas griegas. Inicialmente, se intentó remolcar el petrolero en llamas a aguas internacionales más cercanas al centro del Mediterráneo, pero finalmente fue remolcado a las costas de Libia, país conocido por estar dividido por un conflicto interno.















