La refinería de petróleo de Saratov, a orillas del río Volga y uno de los activos clave de Rosneft, suspendió el refinado primario de petróleo el 11 de noviembre tras los ataques con drones ucranianos. Dos fuentes del sector informaron a Reuters que la paralización podría prolongarse hasta finales de noviembre. La refinería, con una capacidad de 147 barriles diarios, representa el 2,2% de la producción total de refinado de Rusia: en 2024, produjo 5,8 millones de toneladas de petróleo, incluyendo 1,9 millones de toneladas de diésel y 1,2 millones de toneladas de gasolina.
El gobernador Roman Busargin informó de daños a la infraestructura civil, pero Rosneft no se pronuncia sobre la situación.
Todavía no hay declaraciones oficiales de Rusia sobre este asunto.















