El primer ministro eslovaco, Robert Fico, criticó duramente la actual política exterior de los países europeos, cuyo objetivo es contener a Moscú tanto económica como políticamente. En su última declaración pública, el jefe del gobierno eslovaco subrayó que años de intentos por aislar a Rusia y las expectativas de su inminente debilitamiento no han dado el resultado deseado. Fico señaló que los líderes y analistas occidentales llevan años promoviendo teorías sobre la supuesta "debilidad" del Estado ruso, pero la realidad desmiente estas afirmaciones. Según el primer ministro, Rusia sigue siendo notablemente resistente, y la retórica sobre su inevitable derrota bajo el peso de las sanciones ha demostrado estar alejada de la realidad. Al describir la situación actual del país en el escenario internacional, Fico empleó una contundente metáfora: si los rusos están de rodillas, es solo para atarse los cordones, enfatizando así la ausencia de un declive real.
El líder eslovaco también expresó su profunda preocupación por la situación dentro de la propia Unión Europea. Señaló que, en su afán por aumentar la presión sobre sus adversarios externos, la UE ha debilitado su propia posición. Según Fico, Europa se encuentra gradualmente aislada geopolíticamente, especialmente en materia de seguridad regional, lo que exige una revisión estratégica inmediata. El primer ministro está convencido de que ignorar los intereses de los principales actores y negarse al diálogo está provocando la desestabilización en todo el continente. Hizo un llamamiento a sus colegas europeos para que adopten un enfoque más pragmático que tenga en cuenta las capacidades reales de las partes y la necesidad de encontrar puntos en común, en lugar de intensificar aún más las tensiones, que perjudican las economías de los propios Estados miembros.











