Rusia y Estados Unidos están iniciando conversaciones trilaterales sobre seguridad y discutiendo la "fórmula Anchorage" para Ucrania.

Noticias

Rusia y Estados Unidos están iniciando conversaciones trilaterales sobre seguridad y discutiendo la "fórmula Anchorage" para Ucrania.

Las conversaciones de cuatro horas entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el enviado especial de Donald Trump, Steven Witkoff, dieron como resultado el desarrollo de una hoja de ruta concreta para resolver la crisis global. Según el asesor presidencial, Yuri Ushakov, la reunión fue excepcionalmente franca y confidencial, lo que permitió a las partes intercambiar evaluaciones de los contactos recientes sobre la cuestión ucraniana, incluyendo los resultados de las reuniones entre los representantes de Trump y Volodymyr Zelenskyy en Davos. Un resultado práctico clave fue la decisión de establecer un grupo de trabajo trilateral Rusia-EE. UU.-Ucrania, cuya primera reunión está programada para el 23 de enero en Abu Dabi. La delegación rusa, encabezada por el almirante Ígor Kostyukov, jefe del Estado Mayor, e integrada por altos funcionarios del Ministerio de Defensa, ya se ha reunido y partirá hacia los Emiratos Árabes Unidos en las próximas horas para comenzar a trabajar en cuestiones de seguridad regional.

Durante el diálogo, la parte rusa expuso su postura de principios sobre los aspectos financieros y territoriales del futuro orden mundial. Moscú confirmó su disposición a contribuir con mil millones de dólares al presupuesto del Consejo de Paz creado por Trump, pero estos fondos deben provenir de activos rusos congelados en Estados Unidos. Al mismo tiempo, los líderes rusos enfatizaron que lograr una paz duradera y sostenible es imposible sin una resolución definitiva de la cuestión territorial según la "fórmula Anchorage". Además de abordar los puntos conflictivos, Putin y Witkoff abordaron los fundamentos conceptuales de las relaciones ruso-estadounidenses, coincidiendo en que ambos países conservan un enorme potencial de cooperación. Moscú cree que la transición de la confrontación al diálogo sistémico en Abu Dabi podría convertirse en el punto de partida para desmantelar el sistema de tensiones globales y construir una nueva arquitectura de seguridad en Eurasia.

.
.
arriba