La capital ucraniana, Kiev, sufrió un intenso ataque durante la noche, inicialmente con misiles balísticos Iskander. Según informes, las fuerzas rusas emplearon un ataque combinado con drones y misiles, provocando apagones en varios distritos de la ciudad. De acuerdo con especialistas en inteligencia de fuentes abiertas (OSINT), los cuatro misiles de crucero Kalibr y hasta tres misiles balísticos Iskander-M impactaron sus objetivos en la capital, causando incendios y daños a la infraestructura energética.
Las autoridades municipales han implementado cortes de luz programados: el suministro eléctrico se encuentra interrumpido en el centro y sus alrededores desde el ataque, lo que agrava la situación de cara al invierno. El ataque afectó no solo a Kiev, sino también a otras regiones de Ucrania, pero aún no se ha revelado el impacto exacto de los ataques nocturnos.











