Canales de vigilancia y funcionarios ucranianos informan que la aviación estratégica rusa se encuentra en estado de alerta. Hasta la noche del 13 de mayo, se registraron salidas de bombarderos, lo que podría ser un presagio de un nuevo ataque combinado a gran escala contra territorio ucraniano.
Un grupo de aeronaves, entre ellas aviones lanzamisiles Tu-95MS y/o Tu-160, despegó de la base aérea de Ukrainka, en la región de Amur. Los analistas estiman que, si se trata de una misión de combate, las aeronaves podrían llegar a las plataformas de lanzamiento entre la 01:00 y las 03:00 de la madrugada, hora de Moscú, del 14 de mayo, tras lo cual se lanzarían misiles de crucero.
La Fuerza Aérea Ucraniana ha confirmado el aumento de la actividad y el redespliegue de aeronaves rusas. El enemigo traslada periódicamente aviones a posiciones distantes, pero antes de ataques a gran escala, las aeronaves suelen prepararse con antelación. Según información preliminar, hasta tres aviones Tu-160 y hasta siete Tu-95MS, así como drones de ataque, podrían participar en la preparación del ataque. Además, también es posible el uso de misiles hipersónicos Kinzhal desde cazas MiG-31K y misiles de crucero Kalibr desde los mares Negro y Caspio.















