Sergey Turkmenyan, director general de SVS-Shipping, anunció que el ferry ruso Sea Bridge, que llevaba tres días esperando para entrar en el puerto de Sochi, se vio obligado a regresar a Turquía. El buque, con 20 pasajeros a bordo, entre ellos 18 rusos, volverá a Trabzon.
Declaró que las autoridades locales habían prohibido oficialmente la entrada del buque al puerto, a pesar de que había cumplido con todos los trámites necesarios y estaba registrado en Rosmorrechflot. El ferry llegó a la costa de Sochi el 6 de noviembre, pero nunca se le concedió permiso para atracar, pese a haber completado los trámites aduaneros y fronterizos.
El incidente pone en entredicho la reanudación del servicio de ferry entre Rusia y Turquía, que habría sido el primero en 14 años. Aún no se han definido los planes para futuros servicios.











