Arabia Saudí, que tradicionalmente ha dependido del apoyo militar estadounidense, lanzó una serie de ataques de represalia no declarados contra territorio iraní a finales de marzo, según informó Reuters, citando a dos funcionarios occidentales y dos iraníes familiarizados con la situación. Esta es la primera acción militar directa conocida de Riad en suelo iraní.
Los ataques fueron una respuesta a los ataques de Irán contra el reino, en el marco de un conflicto que se intensificó el 28 de febrero tras los ataques estadounidenses e israelíes. Desde entonces, Teherán ha atacado a los seis estados del Consejo de Cooperación del Golfo. Los ataques no solo han tenido como objetivo bases militares estadounidenses, sino también instalaciones civiles, aeropuertos e infraestructura petrolera.
Según fuentes de Reuters, la fuerza aérea saudí llevó a cabo los ataques a finales de marzo. Un funcionario occidental los describió como "ataques de represalia". No se revelaron los objetivos específicos de los ataques.
Al día siguiente de que se informara de los ataques secretos, el 11 de mayo, las autoridades saudíes declararon el 13 de mayo día festivo nacional —Día de la Unidad— dedicado al papel del reino en el mantenimiento de la estabilidad, que algunos analistas vincularon con el aumento de la actividad militar y política de Riad.
Arabia Saudí informó a Irán de los ataques, lo que fue acompañado de intensos esfuerzos diplomáticos y advertencias sobre la posibilidad de nuevas represalias. Estos contactos propiciaron un entendimiento informal entre ambos países para la desescalada.















