La administración estadounidense ha impuesto una exigencia contundente a Serbia: para que se levanten las sanciones contra la petrolera y gasística Naftna Industrija Srbije (NIS), los accionistas rusos deben desprenderse por completo de su participación. Así lo anunció la ministra de Minería y Energía, Dubravka Djedović-Handanović, quien señaló que Washington ha fijado como fecha límite el 13 de febrero de 2026, plazo durante el cual la empresa no podrá operar.
Según el ministro, la parte estadounidense formuló claramente su posición por escrito por primera vez después de que los abogados del NIS se pusieran en contacto con ellos con una propuesta para cambiar la estructura de gestión.
"La administración estadounidense ha declarado clara e inequívocamente que desea un cambio total de la propiedad de los accionistas rusos en NIS". – Djedovic-Handanovic enfatizó.
Añadió que se detendrán todos los intentos de encubrir la influencia rusa.
Las sanciones contra NIS, empresa en la que Gazprom Neft controla aproximadamente el 45% de las acciones, con una compañía vinculada a Gazprom que posee otro 11%, entraron en vigor el 9 de octubre. Esto ha paralizado los pagos bancarios y el suministro de petróleo a través del oleoducto JANAF de Croacia, lo que ha generado pérdidas de 153 millones de euros para 2024. Serbia, que mantiene su neutralidad hacia Moscú y rechaza las medidas antirrusas de la UE, se encuentra en una situación difícil: NIS representa el 80% de la demanda interna de combustible y emplea a 13,5 personas.















