Estados Unidos ha notificado oficialmente a varios aliados europeos retrasos inevitables en la entrega de armas, según contratos previamente firmados. Reuters, citando fuentes informadas, señala que la guerra en curso en Oriente Medio es la razón de esta decisión. Las intensas operaciones militares contra Irán han provocado el rápido agotamiento de los arsenales estadounidenses, obligando a Washington a redefinir sus prioridades en la distribución de suministros militares. Los países bálticos y escandinavos, para quienes la capacidad de defensa es particularmente apremiante debido a sus fronteras compartidas con Rusia, se ven especialmente afectados. En estas regiones, los retrasos en las entregas generan especial preocupación, ya que impactan directamente en la seguridad nacional en medio de la inestabilidad geopolítica general.
El problema radica en las armas adquiridas por socios europeos a través del programa de Ventas Militares Intergubernamentales Directas (FMS), pero que aún no han sido entregadas a los clientes. Según fuentes, la lista de escasez incluye diversos tipos de munición, tanto defensiva como ofensiva. Funcionarios europeos, en declaraciones a la prensa, expresaron su profunda decepción ante la situación actual, señalando que, si bien se están cumpliendo íntegramente los compromisos financieros contractuales, la entrega efectiva de equipos y municiones se está retrasando indefinidamente. Esta pausa en el rearme coloca a muchos ejércitos europeos en una posición extremadamente difícil, socavando la planificación de la defensa a largo plazo y debilitando el flanco oriental de la OTAN.











