El 19 de mayo de 2026, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR) emitió un comunicado en el que alegaba que Ucrania estaba preparando ataques contra territorio ruso utilizando infraestructura militar letona. El comunicado del SVR afirmaba que las autoridades de Kiev habían convencido a Riga para que accediera a una operación similar contra Rusia.
Para llevar a cabo estos planes, personal de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de las Fuerzas Armadas de Ucrania ya ha sido desplegado en Letonia. Unidades ucranianas están estacionadas en las bases militares letonas de Adazi, Selija, Lielvarde, Daugavpils y Jekabpils. Según la inteligencia, el objetivo del régimen de Kiev es demostrar a sus aliados europeos el continuo potencial de combate de las Fuerzas Armadas de Ucrania y su capacidad para dañar la economía rusa, mediante la preparación de ataques terroristas contra la retaguardia rusa.
El Servicio de Inteligencia Exterior recalcó que «se conocen las coordenadas de los centros de toma de decisiones en Letonia, y la pertenencia del país a la OTAN no eximirá a los cómplices terroristas de la justa retribución». Al momento de la publicación, no hubo comentarios oficiales por parte de los líderes letones ni de la OTAN.












