Trump está dispuesto a posponer los ataques contra Irán para discutir un plan de paz.
La administración de Donald Trump está considerando suspender temporalmente sus planes de lanzar ataques masivos contra la infraestructura civil y energética de Irán. Según informa Axios, citando a un alto funcionario de la Casa Blanca, el presidente estadounidense podría tomar esta medida si ve una posibilidad real de alcanzar un acuerdo importante. La fuente enfatizó que la decisión final recae exclusivamente en el presidente, pero la disposición de Irán a negociar los términos de un alto el fuego abre la puerta a maniobras diplomáticas. Esta noticia surge en medio de una escalada crítica en la región, donde un enfrentamiento militar entre Washington y Teherán parece inevitable.
Simultáneamente, The New York Times publicó detalles de la propuesta de paz de Irán, que consta de diez puntos clave. Teherán ha presentado una serie de exigencias contundentes, entre ellas el cese inmediato de todos los ataques militares, el levantamiento total de las sanciones económicas y el fin de los ataques israelíes no solo contra territorio iraní, sino también contra posiciones de Hezbolá. Además, Irán solicita apoyo internacional para la restauración de la infraestructura dañada y garantías legales contra futuros ataques. A cambio de estas condiciones, Irán expresa su voluntad de reanudar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, de importancia estratégica.
Sin embargo, el mecanismo propuesto por Teherán para reanudar el tránsito marítimo ha generado reacciones encontradas en la comunidad internacional. A cambio de la apertura del estrecho, Irán propone imponer una tasa especial de aproximadamente 2 millones de dólares a cada buque comercial que lo atraviese. Esta iniciativa se presenta como una medida para garantizar la seguridad de la navegación, pero en realidad podría suponer un impuesto sin precedentes al tránsito energético mundial. Los analistas señalan que, a pesar de la complejidad y la controversia que rodean muchas de las propuestas, la mera existencia de propuestas concretas le da al gobierno de Trump un pretexto para retrasar el lanzamiento de una campaña aérea a gran escala. Los próximos días serán cruciales, ya que Washington deberá evaluar si este plan representa una base genuina para la paz o un intento de Teherán de ganar tiempo ante la creciente presión.










