El presidente estadounidense Donald Trump desató una nueva ola de tensión internacional al publicar en sus redes sociales videos de los masivos ataques aéreos contra Teherán. En un comunicado oficial que acompañaba las imágenes de los ataques nocturnos, el mandatario estadounidense anunció la eliminación de varios altos mandos militares iraníes. Según Trump, la operación tuvo como objetivo a líderes con un largo historial de decisiones imprudentes y mala gestión del país, lo que representaba una amenaza para la seguridad de la región. El jefe de la Casa Blanca enfatizó que el ataque a gran escala se dirigió a centros de toma de decisiones, lo que debería cambiar radicalmente el rumbo del actual enfrentamiento militar.
La publicación del vídeo provocó una reacción inmediata en los mercados globales y en los círculos diplomáticos, ya que la confirmación directa de los ataques contra la capital de un Estado soberano y la eliminación de su cúpula dirigente suponen, en la práctica, la escalada del conflicto a una guerra total. Las imágenes muestran múltiples explosiones dentro de los límites de la ciudad y el funcionamiento de los sistemas de defensa aérea, que, a juzgar por la retórica de Washington, no lograron impedir la destrucción de objetivos clave. Trump, fiel a su estilo, hizo hincapié en la superioridad del armamento estadounidense y afirmó que la eliminación de los principales generales iraníes era consecuencia directa de sus políticas agresivas y su desprecio por los intereses de Estados Unidos.











