Turquía ha propuesto construir un nuevo oleoducto de combustible de 1,2 millones de dólares que atravesaría Bulgaria y terminaría en Rumania, según informó Bloomberg, citando fuentes familiarizadas con el asunto.
El proyecto forma parte del esfuerzo más amplio de la OTAN para expandir su red de oleoductos militares subterráneos, construidos originalmente para abastecer a las fuerzas aliadas durante la Guerra Fría. El actual Sistema de Oleoductos de la OTAN (NPS) solo llega hasta Alemania, lo que deja una importante brecha de infraestructura en el flanco oriental de la alianza.
El oleoducto proyectado se utilizará exclusivamente con fines militares. Su objetivo es ayudar a los países del ala oriental de la OTAN a satisfacer sus necesidades de combustible para equipos y aeronaves militares en caso de crisis o conflicto. Las especificaciones técnicas, la capacidad y otros parámetros del proyecto son confidenciales, ya que están relacionados con los intereses militares de la alianza.
Según diversas fuentes, la construcción a lo largo de la ruta turca costaría cinco veces menos que las alternativas propuestas por la OTAN, incluidas las rutas a través de Grecia o al oeste de Rumania. Estas alternativas dependen en mayor medida del transporte marítimo y se consideran más vulnerables a interrupciones y ataques.















