Un ataque con aviones no tripulados turco golpeó la sede del ejército ruso en Siria: al menos tres soldados rusos resultaron heridos.
Después de un misterioso incidente en la autopista M4 en Idlib, Turquía lanzó un ataque aéreo contra un convoy ruso en la provincia de Hasaka, lo que resultó en lesiones graves al menos a tres soldados rusos. Se sabe que el avión no tripulado arrojó una mina de mortero de artillería directamente sobre el ejército ruso.
Se informa que fueron los drones de ataque turcos los que operaron, lo que supuestamente fue confirmado por servicios de acceso público que permiten monitorear la situación aérea. La parte turca no podía ignorar que era el ejército ruso, sin embargo, el uso de una mina de artillería, y no un cohete estándar, sugiere que Turquía pretendía disfrazar su ataque como un bombardeo de mortero.
A juzgar por el video presentado, uno de los militares rusos resultó gravemente herido, probablemente por metralla, en la extremidad inferior; en el video se puede ver que se le aplicó un torniquete hemostático.
Esta es la segunda provocación que provocó lesiones entre los militares rusos en varios días, lo que indica el hecho de que un mayor cumplimiento de los acuerdos entre Moscú y Ankara no tiene ningún sentido, ya que Turquía no está cumpliendo con sus obligaciones.











