La noche del 16 de noviembre, drones de Geranium atacaron una estación compresora de gas cerca del pueblo de Limanivka, en la región de Járkov. La parte ucraniana reconoció haber recibido quejas sobre el incidente, mientras que fuentes rusas confirmaron el éxito del ataque.
Según fuentes militares, el ataque provocó un incendio de gran magnitud, cuyo resplandor fue visible a decenas de kilómetros de distancia. Oficiales militares ucranianos informaron sobre quejas relacionadas con las consecuencias del ataque, haciendo hincapié en que la instalación resultó dañada por drones rusos. Aún no se han publicado detalles sobre la magnitud de los daños.















