El 18 de mayo de 2026, el ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, anunció la finalización del desarrollo de la primera bomba aérea guiada (GUAB) de fabricación nacional. Según él, el arma fue desarrollada por un miembro del centro de defensa Brave1, superó todas las pruebas necesarias y está lista para su uso en combate.
La ojiva de la bomba pesa 250 kilogramos. Su desarrollo duró 17 meses. Fedorov recalcó que no se trata de una copia de modelos occidentales o soviéticos, sino de un diseño completamente original de ingenieros ucranianos, adaptado a las realidades de la guerra moderna.
La bomba está diseñada para destruir fortificaciones, puestos de mando y otros objetivos. Su alcance de lanzamiento es de decenas de kilómetros, lo que permite a los aviones embarcados realizar ataques sin entrar en zonas de defensa aérea.















