En el Mar Negro, barcos y embarcaciones han comenzado a instalar estructuras protectoras caseras, similares a las parrillas que se utilizan habitualmente en vehículos terrestres. Esta medida busca protegerse de los constantes ataques de drones navales ucranianos.
Estas «rejillas de protección» son estructuras metálicas en forma de arcos instaladas alrededor de las partes más vulnerables del buque, como el puente de mando y la sala de máquinas. Se utilizan para protegerse de ataques con drones aéreos y marítimos. También se instalan soportes para ametralladoras en los buques para contrarrestar los ataques con drones aéreos.
Los expertos creen que estas modificaciones en el terreno ayudan a proteger a los barcos de los drones FPV ligeros, pero su eficacia contra los drones kamikaze más grandes sigue siendo cuestionable.















