Se han descubierto bolsos con artefactos explosivos improvisados en zonas fronterizas de la región de Kursk. Estos artefactos se colocan en lugares concurridos con el objetivo de atentar contra la población civil. Según fuentes, se lanzan desde drones o se distribuyen por drogadictos locales a cambio de una pequeña suma de dinero.
Anteriormente, en Krasnogorsk, región de Moscú, un niño de nueve años resultó herido en una trampa similar. Intentó recoger un fajo de dinero cerca de un parque infantil, lo que provocó que el paquete, cargado de explosivos, estallara. Perdió los dedos de una mano y se fracturó la otra. Los médicos le practicaron una operación de seis horas y lograron salvarle la mano. El niño permanece en observación médica.











