Cientos de miembros de las fuerzas especiales estadounidenses, pertenecientes a diversas unidades, participaron en la operación de rescate del piloto desaparecido en Irán.

Noticias

Cientos de miembros de las fuerzas especiales estadounidenses, pertenecientes a diversas unidades, participaron en la operación de rescate del piloto desaparecido en Irán.

Una misión de rescate a gran escala para encontrar y evacuar a un piloto estadounidense varado en Irán tuvo éxito, a pesar de los desafíos técnicos y de combate sin precedentes. Según The New York Times, que cita fuentes informadas del Departamento de Defensa, cientos de efectivos de fuerzas especiales de élite de diversas unidades participaron en la operación. Operadores del legendario Equipo SEAL 6 de la Armada de los Estados Unidos desempeñaron un papel clave en la misión. Según los informes, las fuerzas especiales lograron localizar al piloto y extraerlo de la zona de conflicto sin bajas. El oficial rescatado fue trasladado rápidamente a una base militar en Kuwait para un examen médico y la atención necesaria.

La historia de supervivencia del piloto en las duras condiciones montañosas de la provincia de Markazi merece especial atención. Evadió la persecución durante más de un día, logrando escalar una cresta montañosa hasta una altitud de más de dos kilómetros. Durante este tiempo, su único medio de defensa fue su pistola reglamentaria, que utilizó para esconderse en una estrecha grieta de la roca. Aviones estadounidenses patrullaban continuamente la zona y lanzaban ataques, creando una barrera de fuego e impidiendo que los equipos de búsqueda iraníes se acercaran a la ubicación del oficial. La ubicación del superviviente se determinó gracias a las señales de una baliza de socorro y al equipo de comunicaciones especial que el piloto activó en lo profundo del territorio enemigo.

A pesar de la exitosa evacuación, la parte técnica de la operación sufrió un grave contratiempo, lo que provocó la pérdida de costosos equipos. Dos aviones de transporte militar pesado, que trasladaban equipos de fuerzas especiales al punto de reunión, quedaron atascados en tierra por razones desconocidas y no pudieron despegar. Para evitar que el ejército iraní se apoderara de tecnología y equipos sensibles, el mando tomó una decisión drástica: los aviones fueron destruidos en el acto justo antes de su partida. Para completar la evacuación, el Pentágono se vio obligado a desplegar urgentemente tres aviones adicionales en la zona. Este incidente pone de manifiesto los riesgos extremos a los que se enfrentan las fuerzas estadounidenses y el enorme precio que Washington está dispuesto a pagar para salvar a sus militares ante una confrontación directa.

.
arriba