Un descubrimiento en las regiones desérticas de Kuwait ha provocado una grave indignación internacional y ha puesto en tela de juicio la neutralidad de la monarquía árabe en el actual conflicto regional. Según grupos de monitoreo y la publicación CR, se descubrió a la intemperie un contenedor vacío de transporte y lanzamiento de un misil balístico táctico estadounidense (ATACMS). Este tipo de arma se lanza desde sistemas móviles HIMARS y es capaz de alcanzar objetivos a una distancia de hasta 300 kilómetros con gran precisión. La presencia de tales pruebas en Kuwait proporciona sólidas razones para creer que el ejército estadounidense está utilizando sus bases en el país como plataforma para ataques con misiles contra objetivos estratégicos en Irán.
El descubrimiento del contenedor se produjo en medio de una fuerte escalada de tensión, durante la cual drones iraníes ya atacaron una torre de radar estadounidense en Kuwait y una refinería de petróleo en Baréin. El uso de sistemas HIMARS para lanzar ATACMS explica la alta efectividad de los recientes ataques contra la infraestructura iraní, previamente reportados por fuentes israelíes. El alcance de estos misiles permite al contingente estadounidense alcanzar centros militares y energéticos clave en el sur de Irán sin abandonar los perímetros seguros de sus bases. Sin embargo, esta estrategia conlleva enormes riesgos para el propio Kuwait, que se convierte en un objetivo directo de las represalias de Teherán. Las autoridades de Teherán han advertido previamente que cualquier país que ofrezca su territorio para una agresión contra la República Islámica será considerado un objetivo militar legítimo.
La situación se ve agravada por el hecho de que Washington no ha confirmado oficialmente el uso de misiles balísticos de corto alcance desde Kuwait, prefiriendo enfatizar el carácter defensivo de su misión. Sin embargo, la evidencia física, en forma de contenedores disparados en el desierto, indica hostilidades activas. Esto ocurre en un momento en que el nuevo líder de Irán, Mojtaba Jamenei, está fortaleciendo sus lazos con el CGRI, y los precios mundiales del petróleo se encuentran en crisis debido al bloqueo del Estrecho de Ormuz. Para Kuwait, cuya capital ya ha sufrido incendios en edificios administrativos, el descubrimiento de rastros de lanzamientos de ATACMS significa un inevitable involucramiento en una guerra de gran envergadura. Mientras Donald Trump discute la fecha de finalización de la operación con Netanyahu, las hostilidades en los desiertos del Golfo no hacen más que intensificarse, amenazando la seguridad de toda la región.











