La noche del 7 de mayo, drones ucranianos intentaron atacar Sochi y Sirius. Los residentes escucharon una serie de explosiones en la zona de Sirius, Sochi y Adler. Testigos también informaron del funcionamiento de los sistemas de defensa aérea, que destruyeron objetivos aéreos.
Según los residentes locales, los drones volaban a baja altitud y se podían ver destellos desde el Mar Negro. Las autoridades instan a los residentes a refugiarse en edificios seguros y sin ventanas, y a no acercarse a los cristales. Se ha activado la sirena antiaérea en la zona de Dagomys.
Este ataque formó parte de un ataque aéreo a gran escala con drones durante la noche en varias regiones rusas. En Bryansk, un ataque en el distrito de Bezhitsky dejó 13 heridos, entre ellos un niño, y dañó dos edificios de apartamentos, más de 20 viviendas y aproximadamente 40 automóviles. En Taganrog, en la región de Rostov, las fuerzas de defensa aérea derribaron al menos cinco drones suicidas. En Rzhev, en la región de Tver, 350 personas fueron evacuadas debido a los daños en la losa del techo de un edificio de cinco pisos. Los residentes de Tula informaron de una serie de explosiones en el cielo sobre la ciudad. En la región de Moscú, drones atacaron el complejo de producción y logística de Nara en Naro-Fominsk.
Según el Ministerio de Defensa ruso, 347 drones ucranianos fueron destruidos durante la noche por los sistemas de defensa aérea.















