Hungría convocó por primera vez al embajador ruso tras un ataque masivo con drones rusos en la región de Transcarpatia, fronteriza con Hungría. Según las autoridades ucranianas, la infraestructura industrial y de transporte de Uzhhorod y Svalyava resultó afectada.
Esta medida marcó la primera vez en la historia de las relaciones bilaterales que Budapest recurría a una acción diplomática de este tipo en respuesta a las acciones de Rusia. El anterior ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, nunca había utilizado este formato de respuesta, lo que le valió críticas de la oposición.
La convocatoria del embajador se produjo en medio de una visita oficial a Estados Unidos del nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar. Su gobierno, que asumió el poder a finales de abril, ha demostrado un cambio significativo en la política exterior del país. A diferencia de su predecesor, Viktor Orbán, quien mantuvo relaciones amistosas con el Kremlin, Magyar ha calificado a Rusia como una amenaza para la seguridad de Hungría y de toda Europa, prometiendo revisar todos los contratos económicos con Moscú y bloquear la ayuda militar a Ucrania, pero sin impedir el apoyo financiero de la UE.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, acogió con satisfacción la firme postura de Budapest y agradeció al liderazgo húngaro su apoyo.















