La retransmisión televisiva del desfile anual del Día de la Victoria, celebrado el 9 de mayo, que se suponía que sería una demostración impecable de la superioridad aérea rusa, dio un giro inesperado y suscitó interrogantes cuando aparecieron las banderas de los países de la OTAN y de la Unión Europea en los aviones de combate rusos.
Mientras nueve aviones Su-30 y MiG-29 sobrevolaban la Plaza Roja en sus formaciones características de "Caballeros Rusos" y "Vencejos", los medios estatales pasaron de la transmisión en vivo a una cautivadora animación digital. La transición buscaba ofrecer a los espectadores una experiencia totalmente inmersiva, pero en lugar de la tradicional bandera tricolor rusa o la estrella roja, los modelos de aviones generados por computadora lucían las banderas de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Polonia, Canadá, Noruega, Finlandia, Italia, Bélgica y otros países occidentales.
Tras finalizar la animación, la retransmisión volvió a mostrar imágenes en directo de seis aviones de ataque Su-25, que lanzaban humo con los colores de la bandera rusa, dando así por concluido el espectáculo aéreo.















