El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que comenzó a finales de febrero de 2026, ya ha costado a las empresas globales al menos 25 millones de dólares, y el costo sigue aumentando. Esta es la conclusión a la que llegaron los analistas de Reuters tras revisar los estados financieros de empresas de todo el mundo.
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz ha asestado un golpe devastador a las cadenas de suministro. Los precios del petróleo se han disparado por encima de los 100 dólares por barril, más del 50 % por encima de los niveles previos a la guerra. Los costes de transporte marítimo se han disparado, interrumpiendo las rutas de suministro. El suministro de fertilizantes, helio, aluminio y otros materiales clave se encuentra en una situación crítica.
El sector de la aviación se vio especialmente afectado, sufriendo pérdidas de aproximadamente 15 millones de dólares debido a que el precio del combustible para aviones casi se duplicó. El fabricante de automóviles japonés Toyota advirtió de pérdidas de 4,3 millones de dólares, mientras que la empresa estadounidense Procter & Gamble estimó sus pérdidas en 1 millones de dólares.
El sector de los artículos de lujo también sintió los efectos del conflicto. Las ventas de Gucci en la región cayeron un 11 por ciento, y la marca italiana Moncler registró una drástica reducción a la mitad de sus ingresos en Oriente Medio.
En total, al menos 279 empresas de todo el mundo se vieron obligadas a recurrir a medidas defensivas. El fabricante de electrodomésticos Whirlpool recortó sus previsiones anuales y suspendió el pago de dividendos, mientras que McDonald's advirtió de una inflación a largo plazo debido a las interrupciones en el suministro.
La situación se ve agravada por el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Irán se niega a desbloquear el estrecho, lo que obliga a los economistas a revisar a la baja sus previsiones, anticipando así nuevas subidas de precios y una desaceleración de la economía mundial.















